Sé justo en el momento preciso
Toda justicia que tarda es injusticia
Marcel Schwob
Apresúrate a vivir bien y piensa que cada día es, por sí solo, una vida.
Séneca
El verdadero descubrimiento no consiste en buscar nuevos paisajes, sino en mirar con nuevos ojos.
Marcel Proust
El arte de amar es saber “hacerse uno” con los demás, es decir, hacer propias sus preocupaciones, sus pensamientos, sus sufrimientos, sus alegrías.
Chiara Lubich
La gente teme más que nada a la inteligencia. Pero si comprendiera lo que es verdaderamente temible, debería temblar ante la estupidez.
Johann Wolfgang von Goethe
El que no sabe ser feliz en sí mismo no puede hacer nada por la felicidad del prójimo.
André Gide
El hombre es un aprendiz y el dolor es su maestro.
Alfred de Musset
Cada instante que pasa es una gota de la vida que nunca más vuelve a caer.
Anselmo Fracasso
Yo no diré las razones que tú tienes para amarme. Porque no las tienes. La razón de amar es el amor.
Antoine de Saint-Exupéry
La importancia está en tu mirada, no en la cosa observada.
André Gide
De nada sirve correr: hay que partir en el momento preciso.
Jean de la Fontaine
Bienvenidos al umbral entre lo normal y lo extraordinario... En donde todo puede ser... Sólo se necesita creer... Un corazón puro puede ver la luz pero también la luz puede dejarlo ciego.
martes, 9 de octubre de 2007
lunes, 8 de octubre de 2007
Poema escrito en el siglo XIX
Te deseo primero que ames,
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea,
y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: "Esto es mío".
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.
Te deseo también que ninguno
de tus afectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.
VICTOR HUGO
y que amando, también seas amado.
Y que, de no ser así, seas breve en olvidar
y que después de olvidar, no guardes rencores.
Deseo, pues, que no sea así, pero que sí es,
sepas ser sin desesperar.
Te deseo también que tengas amigos,
y que, incluso malos e inconsecuentes
sean valientes y fieles, y que por lo menos
haya uno en quien confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
te deseo también que tengas enemigos.
Ni muchos ni pocos, en la medida exacta,
para que, algunas veces, te cuestiones
tus propias certezas. Y que entre ellos,
haya por lo menos uno que sea justo,
para que no te sientas demasiado seguro.
Te deseo además que seas útil,
más no insustituible.
Y que en los momentos malos,
cuando no quede más nada,
esa utilidad sea suficiente
para mantenerte en pie.
Igualmente, te deseo que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco,
porque eso es fácil, sino con los que
se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a otros.
Te deseo que siendo joven no
madures demasiado de prisa,
y que ya maduro, no insistas en rejuvenecer,
y que siendo viejo no te dediques al desespero.
Porque cada edad tiene su placer
y su dolor y es necesario dejar
que fluyan entre nosotros.
Te deseo de paso que seas triste.
No todo el año, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena, que la risa
habitual es sosa y la risa constante es malsana.
Te deseo que descubras,
con urgencia máxima, por encima
y a pesar de todo, que existen,
y que te rodean, seres oprimidos,
tratados con injusticia y personas infelices.
Te deseo que acaricies un perro,
alimentes a un pájaro y oigas a un jilguero
erguir triunfante su canto matinal,
porque de esta manera,
sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea,
y la acompañes en su crecimiento,
para que descubras de cuantas vidas
está hecho un árbol.
Te deseo, además, que tengas dinero,
porque es necesario ser práctico,
Y que por lo menos una vez
por año pongas algo de ese dinero
frente a ti y digas: "Esto es mío".
sólo para que quede claro
quién es el dueño de quién.
Te deseo también que ninguno
de tus afectos muera, pero que si
muere alguno, puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin sentirte culpable.
Te deseo por fin que, siendo hombre,
tengas una buena mujer, y que siendo
mujer, tengas un buen hombre,
mañana y al día siguiente, y que cuando
estén exhaustos y sonrientes,
hablen sobre amor para recomenzar.
Si todas estas cosas llegaran a pasar,
no tengo más nada que desearte.
VICTOR HUGO
viernes, 5 de octubre de 2007
Amores tragicos de la Edad Media
EL FUEGO DE LA PASION
El campesino joven
En el amor jamás creyó
Hasta que en un magico día
Una bella dama
Su carazón le arrebató
Los sentimientos que él sintió
No le pudo encontrar explicación
Locamente enamorado quedó
De la hermosa hija
Del Señor Feudal de la región.
En la ciudad se la cruzó
Solo con mirarla se enamoró
Ella también experimento,
lo que aquel hombre pobre,
sintió en su corazón.
Ella no entendiá
Como fue que sucedió
Una joven rica y bella
Enamorada de un simple labrador
Pero entendió que el amor
No tiene explicación.
A escondidas él la vió
Pasando noches de pasión
Pero su destino fue traición
Porque un guardia del palacio
Al Señor Feudal advirtió
De los encuentros amorosos
De su hija con el labrador.
El Señor tiempo no perdió
Y al pobre campesino encarceló,
el rumor en todo el feudo se sintió
Avergonzado el noble por tal humillación
Ejecuto al hombre
Ante los ojos de su amor.
Él solo un grito pronunció
Y fue el nombre de la mujer que amó
Ella al escucharlo perdió toda razón
Dando un gran salto
a la hoguera se lanzó
y juntos ardieron en el fuego
de la mortal y bella pasión.
MAC
EL CONJURO DEMONIACO
Hoy ya no abriras tus ojos
Estaran cerrados por la eternidad
Tu amado caballero no te pudo rescatar
Ahora él tambien reposa
Con otros muertos en el más allá.
Sus ojos lagrimeaban
Al pensar en aquel ser
Al que ella tanto amaba
Preferiria la muerte
Antes de vivir sin él.
Pero el malefico demonio
Un conjuro pronuncio
No iba a dejar
Que triunfe su fiel amor
A los dos seres separo
Dejando a ella en el paraiso de Dios
Y a su fiel amado
En las penumbras del odio y del rencor
En las profundidades del infierno
Fue donde el demonio lo envió
MAC
EL RESCATE
El frió siniestro invadió mi cuerpo
Al pensar que me reuniré con mis ancestros
Pues una sangrienta batalla deberé librar
Para que mi pueblo recupere
Su tan esperada libertad
Ahora me encuentro en tierras extranjeras
Me dirijo hacia donde he dejado
A la mujer más bella
Ella es la hija de mi Rey
Ella es mi princesa
Mi corazón le pertenece a ella
Y si le llegase a pasar algo
Yo moriré con ella
Caballero negros
invadieron la región
Saquiando todo,
no tuvieron compasión
Ni con las mujeres,
ni con los niños
Por todas partes
sembraron el terror
Un rió de sangre
corrió por mis tierras
Los caballeros del Rey
Intentaron detener a las tinieblas
pero todos perecieron
en una lucha sin tregua
MAC
El campesino joven
En el amor jamás creyó
Hasta que en un magico día
Una bella dama
Su carazón le arrebató
Los sentimientos que él sintió
No le pudo encontrar explicación
Locamente enamorado quedó
De la hermosa hija
Del Señor Feudal de la región.
En la ciudad se la cruzó
Solo con mirarla se enamoró
Ella también experimento,
lo que aquel hombre pobre,
sintió en su corazón.
Ella no entendiá
Como fue que sucedió
Una joven rica y bella
Enamorada de un simple labrador
Pero entendió que el amor
No tiene explicación.
A escondidas él la vió
Pasando noches de pasión
Pero su destino fue traición
Porque un guardia del palacio
Al Señor Feudal advirtió
De los encuentros amorosos
De su hija con el labrador.
El Señor tiempo no perdió
Y al pobre campesino encarceló,
el rumor en todo el feudo se sintió
Avergonzado el noble por tal humillación
Ejecuto al hombre
Ante los ojos de su amor.
Él solo un grito pronunció
Y fue el nombre de la mujer que amó
Ella al escucharlo perdió toda razón
Dando un gran salto
a la hoguera se lanzó
y juntos ardieron en el fuego
de la mortal y bella pasión.
MAC
EL CONJURO DEMONIACO
Hoy ya no abriras tus ojos
Estaran cerrados por la eternidad
Tu amado caballero no te pudo rescatar
Ahora él tambien reposa
Con otros muertos en el más allá.
Sus ojos lagrimeaban
Al pensar en aquel ser
Al que ella tanto amaba
Preferiria la muerte
Antes de vivir sin él.
Pero el malefico demonio
Un conjuro pronuncio
No iba a dejar
Que triunfe su fiel amor
A los dos seres separo
Dejando a ella en el paraiso de Dios
Y a su fiel amado
En las penumbras del odio y del rencor
En las profundidades del infierno
Fue donde el demonio lo envió
MAC
EL RESCATE
El frió siniestro invadió mi cuerpo
Al pensar que me reuniré con mis ancestros
Pues una sangrienta batalla deberé librar
Para que mi pueblo recupere
Su tan esperada libertad
Ahora me encuentro en tierras extranjeras
Me dirijo hacia donde he dejado
A la mujer más bella
Ella es la hija de mi Rey
Ella es mi princesa
Mi corazón le pertenece a ella
Y si le llegase a pasar algo
Yo moriré con ella
Caballero negros
invadieron la región
Saquiando todo,
no tuvieron compasión
Ni con las mujeres,
ni con los niños
Por todas partes
sembraron el terror
Un rió de sangre
corrió por mis tierras
Los caballeros del Rey
Intentaron detener a las tinieblas
pero todos perecieron
en una lucha sin tregua
MAC
jueves, 4 de octubre de 2007
En busca de la razón
El otro día me entró curiosidad por saber que era la cosa más valiosa que tenía, busqué y busqué y no me decidía. Entonces se presentaron ante mi varios de los sentimientos. Empezó a hablar la ENVIDIA diciendo; "Todavía no tienes lo más valioso que existe, todos los demás lo tienen, pero tú no..." La IRA contestó :"Si, la Envidia tiene razón, entonces la solución es fácil, acaba con todos los que tengan algo más valioso que tú y de esa manera tú vas a tener más cosas valiosas".
Le siguió la TRISTEZA; "Ahhh, buuaa, este mundo es injusto... tu no tienes nada valioso, así que creo que la Ira y la Envidia tienen razón" De repente se escuchó un ruido muy fuerte, era el HONOR, buscando nuestra atención... y venía acompañado y en bien ENTENDIMIENTO con la INDIGNACION, dijo el Honor: "Debería darles vergüenza en hablar de esa manera", "si es indignante" dijo la Indignación. Se acercó lentamente la TIMIDEZ, que venía escondida detrás del MIEDO.
Y dijeron casi a coro "Por que no se dejan de esas cosas, mejor vamos a quedarnos con lo que ya tenemos, no busquemos mas allá" La PERSPICACIA se levantó y dio su punto de vista "Uhmm, veo claramente que se han dividido en dos grupos... uno que dice que necesitamos buscar las cosas valiosas en los demás y quitárselas, y otro grupo que dice que de esta manera estamos bien... mmm, creo que deben ponerse de acuerdo" La DUDA parecía confundida y dijo titubeando "Si son dos grupos y la razón la tienen los que creen que así estamos bien, sin cosas valiosas pero bien..... ¿verdad que si?, bueno si lo vemos desde otro punto de vista... eh...mmm ahhh... no sé" en ese momento la Duda salió del cuarto y la acompañó la LOCURA.
De pronto una voz grave y a penas se escuchó, era el ODIO que dijo enojado: "No sean metidos y cada quien dedíquese a lo suyo, son una bola de holgazanes". Llegada la noche las discusiones seguían, todos opinaron sin llegar a ninguna conclusión, pero llegó la ALEGRIA y contagiosamente organizó una fiesta, ¿por que la hizo? quien sabe, solo ella y la Locura sabían. En lo que ellos festejaban yo decidí dormir para dejar de pensar en todo eso.. Al despertar empecé a oler un rico aroma a rosas... mi desayuno estaba en mi cama. Cuando logré abrir los ojos vi a mi amado, que con tremenda sonrisa me dio un beso y los buenos días.
En ese momento llegó el único sentimiento que no había visto la noche anterior, me hizo entender que era lo mas valioso que tenía. Explicarlo con palabras seria imposible, pero si un día se acerca a ustedes un sentimiento llamado el AMOR, síganlo y traten de ser felices aunque este sentimiento no tenga nada que ver con la razón, y aunque a veces vaya acompañado de la locura, la tristeza y muchos sentimientos más, créanme, vale la pena. Solamente no olviden que su pareja busca las mismas cosas que ustedes, así que compartan todo lo que puedan. Solo háganle saber lo mucho que la aprecian...Fin, ¿o principio? dijo la duda. ¿Tu sabrás?
anónimo
Le siguió la TRISTEZA; "Ahhh, buuaa, este mundo es injusto... tu no tienes nada valioso, así que creo que la Ira y la Envidia tienen razón" De repente se escuchó un ruido muy fuerte, era el HONOR, buscando nuestra atención... y venía acompañado y en bien ENTENDIMIENTO con la INDIGNACION, dijo el Honor: "Debería darles vergüenza en hablar de esa manera", "si es indignante" dijo la Indignación. Se acercó lentamente la TIMIDEZ, que venía escondida detrás del MIEDO.
Y dijeron casi a coro "Por que no se dejan de esas cosas, mejor vamos a quedarnos con lo que ya tenemos, no busquemos mas allá" La PERSPICACIA se levantó y dio su punto de vista "Uhmm, veo claramente que se han dividido en dos grupos... uno que dice que necesitamos buscar las cosas valiosas en los demás y quitárselas, y otro grupo que dice que de esta manera estamos bien... mmm, creo que deben ponerse de acuerdo" La DUDA parecía confundida y dijo titubeando "Si son dos grupos y la razón la tienen los que creen que así estamos bien, sin cosas valiosas pero bien..... ¿verdad que si?, bueno si lo vemos desde otro punto de vista... eh...mmm ahhh... no sé" en ese momento la Duda salió del cuarto y la acompañó la LOCURA.
De pronto una voz grave y a penas se escuchó, era el ODIO que dijo enojado: "No sean metidos y cada quien dedíquese a lo suyo, son una bola de holgazanes". Llegada la noche las discusiones seguían, todos opinaron sin llegar a ninguna conclusión, pero llegó la ALEGRIA y contagiosamente organizó una fiesta, ¿por que la hizo? quien sabe, solo ella y la Locura sabían. En lo que ellos festejaban yo decidí dormir para dejar de pensar en todo eso.. Al despertar empecé a oler un rico aroma a rosas... mi desayuno estaba en mi cama. Cuando logré abrir los ojos vi a mi amado, que con tremenda sonrisa me dio un beso y los buenos días.
En ese momento llegó el único sentimiento que no había visto la noche anterior, me hizo entender que era lo mas valioso que tenía. Explicarlo con palabras seria imposible, pero si un día se acerca a ustedes un sentimiento llamado el AMOR, síganlo y traten de ser felices aunque este sentimiento no tenga nada que ver con la razón, y aunque a veces vaya acompañado de la locura, la tristeza y muchos sentimientos más, créanme, vale la pena. Solamente no olviden que su pareja busca las mismas cosas que ustedes, así que compartan todo lo que puedan. Solo háganle saber lo mucho que la aprecian...Fin, ¿o principio? dijo la duda. ¿Tu sabrás?
anónimo
miércoles, 3 de octubre de 2007
El Origen del Mal - Cuento Popular - León Tolstoi
En medio de un bosque vivía un ermitaño, sin temer a las fieras que allí moraban. Es más, por concesión divina o por tratarlas continuamente, el santo varón entendía el lenguaje de las fieras y hasta podía conversar con ellas.En una ocasión en que el ermitaño descansaba debajo de un árbol, se cobijaron allí, para pasar la noche, un cuervo, un palomo, un ciervo y una serpiente. A falta de otra cosa para hacer y con el fin de pasar el rato, empezaron a discutir sobe el origen del mal.-El mal procede del hambre -declamó el cuervo, que fue el primero en abordar el tema-. Cuando uno come hasta hartarse, se posa en una rama, grazna todo lo que le viene en gana y las cosas se le antojan de color de rosa. Pero, amigos, si durante días no se prueba bocado, cambia la situación y ya no parece tan divertida ni tan hermosa la naturaleza. ¡Qué desasosiego! ¡Qué intranquilidad siente uno! Es imposible tener un momento de descanso. Y si vislumbro un buen pedazo de carne, me abalanzo sobre él, ciegamente. Ni palos ni piedras, ni lobos enfurecidos serían capaces de hacerme soltar la presa. ¡Cuántos perecemos como víctimas del hambre! No cabe duda de que el hambre es el origen del mal.El palomo se creyó obligado a intervenir, apenas el cuervo hubo cerrado el pico.Opino que el mal no proviene del hambre, sino del amor. Sí viviéramos solos, sin hembras, sobrellevaríamos las penas.Mas, ¡ay!, vivimos en parejas y amamos tanto a nuestra compañera, que no hallamos un minuto de sosiego, siempre pensando en ella. "¿Habrá comido? - nos preguntamos- ¿Tendrá bastante abrigo?". Y cuando se aleja un poco de nuestro lado, nos sentimos como perdidos y nos tortura la idea de que un gavilán la haya despedazado o de que el hombre la haya hecho prisionera. Empezamos a buscarla por doquier, con loco afán; y, a veces, corremos hacia la muerte, pereciendo entre las garras de las aves de rapiña o en las mallas de una red. Y si la compañera desaparece, uno no come ni bebe; no hace más que buscarla y llorar. ¡Cuántos mueren así entre nosotros! Ya ven que todo el mal proviene del amor, y no del hambre.-No; el mal no viene ni del hambre ni del amor -arguyó la serpiente-. El mal viene de la ira. si viviésemos tranquilos, si no buscásemos pendencia, entonces todo iría bien. Pero, algo se arregla de modo distinto a como quisiéramos, nos arrebatamos y todo nos ofusca. Sólo pensamos en una cosa: descargar nuestra ira en el primero que encontremos. Entonces, como locos, lanzamos silbidos y nos retorcemos, tratando de morder a alguien. En tales momentos, no se tiene piedad de nadie; mordería uno a su propio padre o a su propia madre; podríamos comernos a nosotros mismos; y el furor acaba por perdernos. Sin duda alguna, todo el mal viene de la ira.El ciervo no fue de este parecer.-No; no es de la ira ni del amor ni del hambre de donde procede el mal, sino del miedo. si fuera posible no sentir miedo, todo marcharía bien. Nuestras patas son ligeras para la carrera y nuestro cuerpo vigoroso. Podemos defendernos de un animal pequeño, con nuestro cuerpo; y la huida nos preserva de los grandes. Pero es imposible no sentir miedo. Apenas cruje una rama en el bosque o se mueve una hoja, temblamos de terror. El corazón palpita, como si fuera a salirse del pecho; y echamos a correr. Otras veces, una liebre que pasa, un pájaro que agita las alas o una ramita que cae, nos hace creer que nos persigue una fiera; y salimos disparados, tal vez hacia el lugar del peligro. A veces, para esquivar a un perro, vamos a dar con el cazador; otras, enloquecidos de pánico, corremos sin rumbo y caemos por un precipicio, donde nos espera la muerte. Dormimos preparados para echar a correr; siempre estamos alerta, siempre llenos de terror. No hay modo de disfrutar de un poco de tranquilidad. De ahí deduzco que el origen del mal está en el miedo.Finalmente intervino el ermitaño y dijo lo siguiente: -No es el hambre, el amor, la ira ni el miedo, la fuente de nuestro males, sino nuestra propia naturaleza. Ella es la que engendra el hambre, el amor, la ira y el miedo.
León N. Tolstoi
León N. Tolstoi
martes, 2 de octubre de 2007
EL BUEN REY DE UVILANDIA
Habia una vez...otro rey. Este era el monarca de un pequeño pais : el principado de Uvilandia.Su reino estaba lleno de viñedos y todos sus subditos se dedicaban a la fabricacion de vino.Con la exportacion a otros paises , las 15.000 familias que habitaban Uvilandia ganaban suficiente dinero como para vivir bastante bien , pagar los impuestos y darse algunos lujos. Hacia ya varios años que el Rey estudiaba las finanzas del reino. El monarca era justo y comprensivo y no le gustaba la sensacion de meterle la mano en los bolsillos a los habitantes de Uvilandia. Ponia gran enfasis en estudiar la posibilidad de rebajar los impuestos. Hasta que un dia tuvo la gran idea. El rey decidio abolir los impuestos. Como unica contribucion para solventar los gastos del estado , el rey pediria a cada uno de sus subditos que una vez por año, en la epoca en que se envasaban los vinos, se acercaran a los jardines del palacio con una jarra de un litro del mejor vino de su cosecha. Lo vaciarian en un gran tonel que se construiria para ese fin. De la venta de esos 15.000 litros de vino se obtendria el dinero necesario para el presupuesto de la corona, los gastos de salud y de educacion del pueblo. La noticia fue desparramada por el reino en bandos y pegada en carteles en las principales calles de la ciudad. La alegria de la gente fue indescriptible. En todas las casas se alabo al rey y se cantaron canciones en su honor. En cada taberna se levantaron las copas y se brindo por la salud y la prolongada vida del buen rey. Y llego el dia de la contribucion.Toda esa semana en los barrios y en los mercados, en las plazas y en las iglesias, los habitantes se recordaban y recomendaban unos a otros no faltar a la cita. La conciencia civica era la justa retribucion al gesto del soberano. Desde temprano, empezaron a llegar de todo el reino las familias enteras de los viñateros con su jarra, en la mano del jefe de la familia. Uno por uno subia la larga escalera hasta el tope del enorme tonel real, vaciaba su jarra y bajaba por otra escalera al pie de la cual, el tesorero del reino colocaba en la solapa de cada campesino, un escudo con el sello del rey. A media tarde, cuando el último de los campesinos vació su jarra, se supo que nadie habia faltado. El enorme barril de 15.000 litros estaba lleno. Del primero al ultimo de los subditos habian pasado a tiempo por los jardines y vaciado sus jarras en el tonel. El rey estaba orgulloso y satisfecho; y al caer el sol, cuando el pueblo se reunio en la plaza frente al palacio, el monarca salio a su balcon aclamado por su gente. todos estaban felices. En una hermosa copa de cristal, herencia de sus ancestros, el rey mando a buscar una muestra del vino recogido. Con la copa en camino, el soberano les hablo y dijo: -Maravilloso pueblo de Uvilandia: tal como imagine, todos los habitantes del reino han estado hoy en la plaza. Quiero compartir con ustedes la alegria de la corona, por confirmar que la lealtad del pueblo con su rey es igual que la lealtad de su rey con el pueblo.Y no se me ocurre mejor homenaje que brindar por ustedes con la primera copa de este vino, que sera sin dudas un nectar de dioses, la suma de las mejores uvas del reino, elaboradas por las mejores manos del reino y regadas con el mayor bien del reino, el amor de un pueblo- Todos lloraban y vivaban al rey. Uno de los sirvientes acerco la copa al rey y este la levanto para brindar por el pueblo que aplaudia euforico... pero la sorpresa detuvo su mano en el aire, el rey noto al levantar el vaso que el liquido era transparente e incoloro; lentamente lo acerco a su nariz, y confirmo que no tenia olor ninguno. Catador como era, llevo la copa a su boca casi automaticamente y bebio un sorbo. El vino no tenia gusto a vino, ni a ninguna otra cosa ! El rey mando a buscar una segunda copa del vino del tonel...y luego otra ...y otra.Pero no hubo caso, todo era igual: inodoro, incoloro e insipido. Fueron llamados con urgencia los alquimistas del reino para analizar la composicion del vino. La conclusión fue unanime: el tonel estaba lleno de agua, purisima agua y ciento por ciento agua. Enseguida el monarca mando a reunir a todos los sabios y magos del reino, para que buscaran una explicacion para este misterio. El mas anciano de sus ministros se acerco y le dijo al oido: ¿Milagro? ¿Conjuro? ¿Alquimia? Nada de eso, muchacho, nada de eso. Vuestros subditos son humanos, majestad, eso es todo. -No entiendo - dijo el rey. -Tomemos por caso a Juan. Juan tiene un enorme viñedo que abarca desde el monte hasta el rio. Las uvas que cosecha son de las mejores cepas del reino y su vino es el primero en venderse y al mejor precio. Esta mañana, cuando se preparaba con su familia para bajar al pueblo, una idea paso por su cabeza...¿ Y si yo pusiera agua en lugar de vino, quien podria notar la diferencia...? Una sola jarra de agua en 15.000 litros de vino...nadie notaria la diferencia...¡ Nadie ! ...Y nadie lo hubiera notado, salvo por un detalle, muchacho, salvo por un detalle: TODOS PENSARON LO MISMO !!!!!!!
Versión adaptada por JORGE BUCAY de un cuento del Infante Don JUAN MANUEL CONDE LUCANOR.
Versión adaptada por JORGE BUCAY de un cuento del Infante Don JUAN MANUEL CONDE LUCANOR.
lunes, 1 de octubre de 2007
¿QUIEN TIENE LA CULPA?
Publicado en Página 12 en 1991 y posteriormente formó parte del libro "El debut y otros cuentos" (Editorial De La Flor, 1994)
La culpa de todo la tiene el ministro de Economía dijo uno. ¡No señor! dijo el ministro de Economía mientras buscaba un mango debajo del zócalo.La culpa de todo la tienen los evasores. ¡Mentiras! dijeron los evasores mientras cobraban el 50 por ciento en negro y el otro 50 por ciento también en negro.La culpa de todo la tienen los que nos quieren matar con tanto impuesto. ¡Falso! dijeron los de la DGI mientras preparaban un nuevo impuesto al estornudo. La culpa de todo la tiene la patria contratista; ellos se llevaron toda la guita. ¡Pero, por favor...! dijo un empresario de la patria contratista mientras cobraba peaje a la entrada de las escuelas públicas.La culpa de todo la tienen los de la patria financiera. ¡Calumnias! dijo un banquero mientras depositaba a su madre a siete días.La culpa de todo la tienen los corruptos que no tienen moral. ¡Se equivoca! dijo un corrupto mientras vendía a cien dólares un libro que se llamaba "Haga su propio curro" pero que, en realidad, sólo contenía páginas en blanco.La culpa de todo la tiene la burocracia que hace aumentar el gasto público. ¡No es cierto! dijo un empleado público mientas con una mano se rascaba el pupo y con la otra el trasero.La culpa de todo la tienen los políticos que prometen una cosa para nosotros y hacen otra para ellos. ¡Eso es pura maldad! dijo un diputado mientras preguntaba dónde quedaba el edificio del Congreso.La culpa de todo la tienen los dueños de la tierra que no nos dejaron nada. ¡Patrañas! dijo un terrateniente mientras contaba hectáreas, vacas, ovejas, peones y recordaba antiguos viajes a Francia y añoraba el placer de tirar manteca al techo. La culpa de todo la tienen los comunistas. ¡Perversos! dijeron los del politburó local mientras bajaban línea para elaborar el duelo.La culpa de todo la tiene la guerrilla trotskista. ¡Verso! dijo un guerrillero mientras armaba un coche-bomba para salvar a la humanidad.La culpa de todo la tienen los fascistas. ¡Malvados! dijo un fascista mientras quemaba una parva de libros juntamente con el librero.La culpa de todo la tienen los judíos. ¡Racistas! dijo un sionista mientras miraba torcido a un coreano del Once.La culpa de todo la tienen los curas que siempre se meten en lo que no les importa. ¡Blasfemia! dijo un obispo mientras fabricaba ojos de agujas como para que pasaran diez camellos al trote.La culpa de todo la tienen los científicos que creen en el Big Bang y no en Dios. ¡Error! dijo un científico mientras diseñaba una bomba capaz de matar más gente en menos tiempo con menos ruido y mucho más barata.La culpa de todo la tienen los padres que no educan a sus hijos. ¡Infamia! dijo un padre mientras trataba de recordar cuantos hijos tenía exactamente.La culpa de todo la tienen los ladrones que no nos dejan vivir. ¡Me ofenden! dijo un ladrón mientras arrebataba una cadenita a una jubilada y, de paso, la tiraba debajo del tren.La culpa de todo la tiene los policías que tienen el gatillo fácil y la pizza abundante. ¡Minga! dijo un policía mientras primero tiraba y después preguntaba.La culpa de todo la tiene la Justicia que permite que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra. ¡Desacato! dijo un juez mientras cosía pacientemente un expediente de más de quinientas fojas que luego, a la noche, volvería a descoser. La culpa de todo la tienen los militares que siempre se creyeron los dueños de la verdad y los salvadores de la patria. ¡Negativo! dijo un coronel mientras ordenaba a su asistente que fuera preparando buen tiempo para el fin de semana.La culpa de todo la tienen los jóvenes de pelo largo. ¡Ustedes están del coco! dijo un joven mientras pedía explicaciones de por qué para ingresar a la facultad había que saber leer y escribir.La culpa de todo la tienen los ancianos por dejarnos el país que nos dejaron. ¡Embusteros! dijo un señor mayor mientras pregonaba que para volver a las viejas buenas épocas nada mejor que una buena guerra mundial.La culpa de todo la tienen los periodistas porque junto con la noticia aprovechan para contrabandear ideas y negocios propios. ¡Censura! dijo un periodista mientras, con los dedos cruzados, rezaba por la violación y el asesinato nuestro de cada día.La culpa de todo la tiene el imperialismo. Thats not true! (¡Eso no es cierto!) dijo un imperialista mientras cargaba en su barco un trozo de territorio con su subsuelo, su espacio aéreo y su gente incluida. The ones to blame are the sepoy, that allowed us to take even the cat (la culpa la tienen los cipayos que nos permitieron llevarnos hasta el gato). ¡Infundios! dijo un cipayo mientras marcaba en un plano las provincias más rentables.La culpa de todo la tiene Magoya. ¡Ridículo! dijo Magoya acostumbrado a estas situaciones. La culpa de todo la tiene Montoto. ¡Cobardes! dijo Montoto que de esto también sabía un montón. La culpa de todo la tiene la gente como vos por escribir boludeces. ¡Paren la mano! dije yo mientras me protegía detrás de un buzón. Yo sé quién tiene la culpa de todo.La culpa de todo la tiene El Otro. ¡El Otro siempre tiene la culpa! ¡Eso, eso! exclamaron todos a coro. El señor tiene razón: la culpa de todo la tiene El Otro. Dicho lo cual, después de gritar un rato, romper algunas vidrieras y/o pagar alguna solicitada, y/o concurrir a algún programa de opinión en televisión (de acuerdo con cada estilo), nos marchamos a nuestras casas por ser ya la hora de cenar y porque el culpable ya había sido descubierto. Mientras nos íbamos no podíamos dejar de pensar:
¡Qué flor de guacho que resultó ser El Otro...!
por Santiago Varela
La culpa de todo la tiene el ministro de Economía dijo uno. ¡No señor! dijo el ministro de Economía mientras buscaba un mango debajo del zócalo.La culpa de todo la tienen los evasores. ¡Mentiras! dijeron los evasores mientras cobraban el 50 por ciento en negro y el otro 50 por ciento también en negro.La culpa de todo la tienen los que nos quieren matar con tanto impuesto. ¡Falso! dijeron los de la DGI mientras preparaban un nuevo impuesto al estornudo. La culpa de todo la tiene la patria contratista; ellos se llevaron toda la guita. ¡Pero, por favor...! dijo un empresario de la patria contratista mientras cobraba peaje a la entrada de las escuelas públicas.La culpa de todo la tienen los de la patria financiera. ¡Calumnias! dijo un banquero mientras depositaba a su madre a siete días.La culpa de todo la tienen los corruptos que no tienen moral. ¡Se equivoca! dijo un corrupto mientras vendía a cien dólares un libro que se llamaba "Haga su propio curro" pero que, en realidad, sólo contenía páginas en blanco.La culpa de todo la tiene la burocracia que hace aumentar el gasto público. ¡No es cierto! dijo un empleado público mientas con una mano se rascaba el pupo y con la otra el trasero.La culpa de todo la tienen los políticos que prometen una cosa para nosotros y hacen otra para ellos. ¡Eso es pura maldad! dijo un diputado mientras preguntaba dónde quedaba el edificio del Congreso.La culpa de todo la tienen los dueños de la tierra que no nos dejaron nada. ¡Patrañas! dijo un terrateniente mientras contaba hectáreas, vacas, ovejas, peones y recordaba antiguos viajes a Francia y añoraba el placer de tirar manteca al techo. La culpa de todo la tienen los comunistas. ¡Perversos! dijeron los del politburó local mientras bajaban línea para elaborar el duelo.La culpa de todo la tiene la guerrilla trotskista. ¡Verso! dijo un guerrillero mientras armaba un coche-bomba para salvar a la humanidad.La culpa de todo la tienen los fascistas. ¡Malvados! dijo un fascista mientras quemaba una parva de libros juntamente con el librero.La culpa de todo la tienen los judíos. ¡Racistas! dijo un sionista mientras miraba torcido a un coreano del Once.La culpa de todo la tienen los curas que siempre se meten en lo que no les importa. ¡Blasfemia! dijo un obispo mientras fabricaba ojos de agujas como para que pasaran diez camellos al trote.La culpa de todo la tienen los científicos que creen en el Big Bang y no en Dios. ¡Error! dijo un científico mientras diseñaba una bomba capaz de matar más gente en menos tiempo con menos ruido y mucho más barata.La culpa de todo la tienen los padres que no educan a sus hijos. ¡Infamia! dijo un padre mientras trataba de recordar cuantos hijos tenía exactamente.La culpa de todo la tienen los ladrones que no nos dejan vivir. ¡Me ofenden! dijo un ladrón mientras arrebataba una cadenita a una jubilada y, de paso, la tiraba debajo del tren.La culpa de todo la tiene los policías que tienen el gatillo fácil y la pizza abundante. ¡Minga! dijo un policía mientras primero tiraba y después preguntaba.La culpa de todo la tiene la Justicia que permite que los delincuentes entren por una puerta y salgan por la otra. ¡Desacato! dijo un juez mientras cosía pacientemente un expediente de más de quinientas fojas que luego, a la noche, volvería a descoser. La culpa de todo la tienen los militares que siempre se creyeron los dueños de la verdad y los salvadores de la patria. ¡Negativo! dijo un coronel mientras ordenaba a su asistente que fuera preparando buen tiempo para el fin de semana.La culpa de todo la tienen los jóvenes de pelo largo. ¡Ustedes están del coco! dijo un joven mientras pedía explicaciones de por qué para ingresar a la facultad había que saber leer y escribir.La culpa de todo la tienen los ancianos por dejarnos el país que nos dejaron. ¡Embusteros! dijo un señor mayor mientras pregonaba que para volver a las viejas buenas épocas nada mejor que una buena guerra mundial.La culpa de todo la tienen los periodistas porque junto con la noticia aprovechan para contrabandear ideas y negocios propios. ¡Censura! dijo un periodista mientras, con los dedos cruzados, rezaba por la violación y el asesinato nuestro de cada día.La culpa de todo la tiene el imperialismo. Thats not true! (¡Eso no es cierto!) dijo un imperialista mientras cargaba en su barco un trozo de territorio con su subsuelo, su espacio aéreo y su gente incluida. The ones to blame are the sepoy, that allowed us to take even the cat (la culpa la tienen los cipayos que nos permitieron llevarnos hasta el gato). ¡Infundios! dijo un cipayo mientras marcaba en un plano las provincias más rentables.La culpa de todo la tiene Magoya. ¡Ridículo! dijo Magoya acostumbrado a estas situaciones. La culpa de todo la tiene Montoto. ¡Cobardes! dijo Montoto que de esto también sabía un montón. La culpa de todo la tiene la gente como vos por escribir boludeces. ¡Paren la mano! dije yo mientras me protegía detrás de un buzón. Yo sé quién tiene la culpa de todo.La culpa de todo la tiene El Otro. ¡El Otro siempre tiene la culpa! ¡Eso, eso! exclamaron todos a coro. El señor tiene razón: la culpa de todo la tiene El Otro. Dicho lo cual, después de gritar un rato, romper algunas vidrieras y/o pagar alguna solicitada, y/o concurrir a algún programa de opinión en televisión (de acuerdo con cada estilo), nos marchamos a nuestras casas por ser ya la hora de cenar y porque el culpable ya había sido descubierto. Mientras nos íbamos no podíamos dejar de pensar:
¡Qué flor de guacho que resultó ser El Otro...!
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Frases que salen de nuestro cerebro estan regidas por un pequeño ser que se encuentra en la oscuridad de nuestra psiquis... eso es peligroso porque lo que busca este personaje es llegar a zonas frescas donde poder controlarte...
El lado oscuro del negro
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