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viernes, 28 de mayo de 2010

El libro de las Tinieblas (primera parte)

Marior estaba en su casa bebiendo un poco de sus brebajes especiales, estaba inquieto, olía algo en el aire que no lo dejaba tranquilo hasta que el hada Lorien llamó a la puerta.
-Una mujer con ropas extrañas os busca, me ha dicho que os debe dar noticias importantes.
Marior fue a la puerta principal de la casa y al ver a la mujer la reconoció rápidamente, era un vampiro. Entraron en la casa y se quedaron solos en el comedor:
-Emilie está en apuros y necesita la ayuda vuestra y la de vuestros amigos, debéis viajar cuanto antes a China.
Al despedirse de la vampiro fue en busca de sus amigos, Pau quien fue el primero en decir que lo acompañaría terminó declinando debido que su maestro en medicina lo mantenía ocupado con mucho trabajo y lo necesitaba, la Cazadora había dejado de vivir en la masía mudándose a la casa de su prometido el Conde Manuel, estaban luchando contra una banda de asaltantes que asediaban su bodega de vinos finos. Rodririco estaba metido de lleno en el negocio de la compra y venta de oro. A Marior no le quedó otra opción que viajar solo, embarcó en el puerto en un inmenso barco mercantil dejándolo cerca de la ciudad de Constantinopla o como ahora la llamaban los otomanos, Istambul. En la ciudad estuvo poco tiempo, aún seguía revuelta después de su caída. Encontró a unos comerciantes a los cuales convenció para que lo lleven con ellos a hacer el camino de la seda hasta China. Viajó con la caravana algunos meses hasta llegar a la ciudad de Beijing.

Día 1

Estaba cansado y de muy mal estado pero aun así, fue en busca de su amiga, al ver la inmensidad de la ciudad temió no encontrarla, no sabía por dónde comenzar, un sentimiento de tranquilidad invadió su ser, olía en el aire algo familiar y una mano se posó sobre sus hombres…
-He olido vuestro olor a perro mojado desde kilómetros… - dijo sonriendo la joven vampiresa.
Se abrazaron fuertemente, contentos de volverse a ver después de tanto tiempo.
-Alejémonos de aquí, busquemos un lugar para pasar la noche, os debo contar algo importante que concierne tan a vuestra raza como a la mía.
Después de caminar durante horas hablando de la vida de sus amigos de Barcelona. Por la noche encontraron un refugio cerca de la Ciudad Perdida, donde se hospedaban también algunos comerciantes.
Cuando estuvieron solos Emilie le contó lo que estaba sucediendo:
-El Emperador Hongzhi es un buen emperador, el más brillante, pero uno de sus sirvientes planea en secreto matarlo.
- ¿Nosotros que tenemos que ver en todo esto?
-Es un clan que planea hacerse con el poder, y para ello utilizaron el “libro de lo oculto”.
-¿Libro del Oculto?
-En la antigüedad los mejores magos y hechiceros del mundo se reunieron en un concilio para poner fin al dominio de la oscuridad, criaturas y seres que querían hacerse con el dominio de la humanidad. Al ser el enemigo tan numeroso pidieron ayuda a varios seres de las tinieblas como a nuestras dos razas y así formaron un pacto que se comprometían a destruir a estos seres. Lograron exterminar a un gran grupo, y el resto fue controlado a través de la magia, pero representaban igual una gran amenaza, por eso escribieron un libro que por medio de la magia y de la sangre de los vampiros y licántropos los encerraron en sus páginas. Como los magos y hechiceros tampoco se fiaban de sus aliados, al final del libro dejaron dos páginas en blanco en caso de la sublevación de alguna de las dos. Un nuevo concilio volvió a reunirse en donde decidieron deshojar el libro y esparcir sus páginas por todas las tierras.
El problema es que este clan ha reunido casi todas sus páginas y piensan utilizarlo para destruir al Emperador y a todo el Mundo. Debemos cuanto antes reunir nosotros ese libro antes que lo utilicen.
-¿Nosotros dos contra todo un Clan?
-No podemos confiar en nadie más, son muy pocos lo que saben de este libro porque se ha querido mantener en secreto, mi Rey me ha confiado a mí esta tarea, pero sola iba a ser imposible, vos y la cazadora sois en los únicos que puedo confiar.
Fueron a comer a un lugar cercano, les sirvieron algo de arroz y unos palillos.
-¿Los palillos para que sirven?
-Para comer…
La mujer vampiro intentó explicarle como utilizar los palillos, pero no hubo caso, Marior terminó comiendo con las manos…
Una vez que terminaron de comer fueron rápido hacia la posada, Emilie le explicó que ese país tenía muchas restricciones y después de cierta hora estaba prohibido andar por la calle, por eso se fueron a dormir temprano.

Día 2

Se levantaron temprano por la mañana para cambiar a una posada y acercarse aun más a la Ciudad Púrpura Prohibida, esperaron a que el sol bajara para actuar.
Con sus poderes saltaron hacia una de las torres de la Puerta del Mediodía, durmieron a los guardias, después atravesaron un canal interno por uno de los cinco puentes de mármol, tratando de ser invisibles a los ojos de los guardias, llegaron hasta la Puerta de la Suprema Armonía, y atravesaron el pabellón de doble alero empleado para recibir en audiencia a las visitas, que los condujo a otro patio, evitando a varios guardias llegaron a uno de los almacenes ubicados en el ala oeste de la ciudad, e iniciaron un pequeño incendio, los guardias al ver el humo se acercaron a la zona y traían agua extraída de grandes calderas de bronce. Esto le creó la distracción para poder ir hacia el Salón de las Suprema Armonía, pero sin entrar al recinto pasaron por una de sus puertas laterales, después dejaron atrás el Salón de la Armonía Media y alcanzaron el Salón de la Armonía Preservada. Pasaron por otras de las puertas laterales del palacio y llegaron a la Puerta de la Pureza Celestial. Al otro lado se abría algo más al norte el patio interior, con tres impresionantes palacios. En el Palacio de la Pureza Celestial, con doble alero, recibía el emperador a sus funcionarios y era ahí donde encontrarían a varios integrantes del Clan. Entraron sin hacer ruido y en una habitación estaban reunidos cuatro hombres, uno de ellos guardaba en un tubo hecho de metal una página, la mujer vampiro que observaba desde una ventana utilizó sus poderes e hizo que un inmenso numero de murciélagos entrará a la habitación, eso también le permitió a Marior en forma de licántropo entrar a la habitación y matar a dos de los hombres, otro fue mordido por la mujer vampiro, mientras que el que tenía el tubo estaba a punto de alcanzar la puerta para escaparse, pero Emilie saltó sobre él y con toda violencia comenzó a morderlo alimentándose de su sangre. Marior la obligó a dejar al hombre, estaba completamente ciega de furia, cogieron el tubo y se marcharon saltando por la ventana hacia el patio. Escucharon movimientos por todas partes, los guardias se acercaban hacia ellos. Escaparon atravesando el Jardín Imperial al norte de los palacios del patio interior, cruzaron varios pabellones, templos y salones dispuestos simétricamente, era un jardín de rocas y árboles centenarios que les sirvieron como cobertura para escapar de los guardias. Llegaron a la puerta Shenwu, puerta norte de la ciudad, por la que se salía del palacio y se accedía al paseo que cruza hasta el parque Jing Shan, Marior distrajo a los guardias que protegían la puerta mientras que Emilie utilizando su magia llamó a los murciélagos para que los ataquen. Rápidamente se perdieron entre los árboles del parque y volvieron hacia el sur.
Pasada la noche fueron hacia una calle en donde había varios mercadillos y puestos de comida, una zona con muchos extranjeros y comerciantes así como ladrones y embusteros. En los puestos se podía encontrar desde serpientes hasta escorpiones, todo se cocinaba y parecía que todo podía ser comestible…
Marior comió algo que pensó que era pato, pero después su amiga le confirmó que era otro animal, por si las dudas no quiso saber que era, mientras tanto Emilie ya satisfecha por la sangre consumida anteriormente solo se limitó a comer algo de arroz.
-Mi estomago está haciendo ruidos extraños.
-No te preocupes mi lobito, mañana ya se te pasará.
Cansados por el largo día se fueron a dormir.

viernes, 14 de mayo de 2010

Despidiendo a una amiga

Una noche estaban Marior, Emilie y Luz en la masía compartiendo una cena amenamente, felices porque desde hacía mucho tiempo que en sus vidas reinaba la tranquilidad.
El viento soplaba en el exterior, parecía todo en calma, dentro, los tres buscaban cobijo alrededor de la chimenea para alejar el intenso frío que invadía la casa.
-Deberíamos mudarnos, esta casa parece un enorme bloque de hielo – dijo Marior.
-Vos siempre con vuestras quejas – respondió Luz.
-Si no fuera por la tranquilidad y el espacio que nos ofrece este lugar ya me hubiera largado.
Marior se dejó caer sobre unos cojines, y fue envuelto por sus pensamientos hasta que sintió unos ruidos provenientes del exterior. Miró a sus amigas que confirmaron lo que había oído.
Los tres cogieron algunas armas y salieron a ver. Cautelosamente se movieron hasta la entrada del bosquecillo que tenían próximo. Crujidos de ramas se hicieron más cercanos, pensaban que eran los licántropos que los atacarían. Tensaron sus músculos y esperaron el ataque.
De la oscuridad aparecieron dos figuras que caminaron hacia ellos, llevaban una capa con una capucha que les cubría la cabeza. Se detuvieron a unos pasos de ellos y, en un idioma familiar pero ininteligible para Luz y Marior, dijeron algunas palabras. Emilie respondió en la misma lengua, se les acercó y abrazó fuertemente.
Las dos figuras retiraron sus capuchas hacia atrás, eran dos mujeres de rostros pálidos. Emilie las presentó con los nombres de Leila y Anne. Dos mujeres vampiros mensajeras del propio Rey de las Tinieblas.
Los cinco entraron, Marior y Luz se quedaron alrededor de la chimenea mirando hacia el corredor que conducía a la habitación de Emilie, donde las tres mujeres se encontraban hablando desde hacia varias horas.
-¿De qué estarán hablando? – preguntó Marior.
-Es lo que yo también quisiera saber, parecen bastante extrañas esas mujeres.
-Será que no estamos acostumbrados a albergar a tantos vampiros en nuestra casa.
Después de otra hora Emilie salió de la habitación con cara de tristeza.
-¿Qué pasa? ¿Qué quieren esas mujeres vampiro? – preguntó Luz.
-Son amigas mías, están en la corte del Rey Vampiro, ellas me informaban de los movimientos que hacían los siervos de la oscuridad para capturarme. Me han informado que el propio Rey solicita mi presencia en Francia, y si no me presentó matarán a mi familia.
-¿Para qué solicita vuestra presencia? ¿Es por el secreto de mi sangre? – preguntó Marior.
-Ellos no saben que estoy con vos, me han asignado una misión importante para nuestra raza. Debo partir hacia China, han encontrado un libro que habla sobre unas reliquias que pueden arrasar con nuestra especie, los licántropos las están buscando.
-¿Y por qué debéis ir vos?
-Por saber casi todas las debilidades de los licántropos y por mí fuerza.
-¿Cuánto tiempo tenéis para marchaos?
-Tengo una semana para presentarme primero en Francia ante el Rey Vampiro y luego embarcaré hacia China.

Tanto Marior como Luz estaban tristes por la partida de su amiga, pero querían agasajarla antes de que se marchase, por eso decidieron organizarle una reunión con todos sus amigos. Rápidamente Luz contactó con Fani, Rodririco, Pau, y con la Duquesa Alizé del Reino de Francia, también había invitado a Fiola pero no asistiría debido a un viaje que debía realizar con su amado, en cambio el duende-humano de Diego llegaría al anochecer. Además estaban próximas las fiestas navideñas, y si bien en la masía eran todos paganos, apreciaban ciertos ritos y costumbres de aquellas fiestas, con la reunión de amigos y seres queridos compartiendo una cena.
Las dos mujeres vampiros estuvieron unos pocos días durmiendo en la masía y después se marcharon hacia Francia.
Marior y Luz se encontraban arreglando la casa para hacer la fiesta.
-Esta casa ya no será lo mismo sin Emilie, una parte de nosotros también se va –dijo el licántropo con tristeza.
-Extrañaremos su humor, nuestras charlas, las aventuras que realizábamos juntos y su ballesta que nos protegía las espaldas.
-Extrañaré el moscatel que nos traía de su región… ¡tan delicioso!
-Después habláis que yo soy la que piensa sólo en beber… – recriminó jocosamente Luz.
-Debemos desearle lo mejor en su misión y tener la esperanza de volverla a ver pronto, mientras tanto hay que hacerle una fiesta que nunca olvide… Espero que Rodririco traiga su laúd y que vos os quedéis sin voz, porque si os ponéis a cantar temo por nuestras vidas… -dijo riendo Marior.
La casa se encontraba decorada, los invitados no tardarían en llegar, la Cazadora y sus dos amigos de las Tinieblas sabían que aquella ocasión sería la última vez que los iba a encontrar todos juntos, o por lo menos en un largo tiempo, pero sus corazones seguirían unidos a pesar de la distancia y del tiempo. Las huellas de la amistad habían marcado para siempre sus almas…



Esta historia no termina… siempre continuará mientras que nuestros corazones sigan latiendo… hasta la próxima aventura juntos…

MAC

viernes, 18 de diciembre de 2009

Sabotaje en la Alhambra (Capítulo 7)

El verano estaba llegando a su fin, pero aún los días se mantenían cálidos. La Cazadora y sus amigos de las Tinieblas estaban disfrutando del día, tomando unas cervezas de barril que Luz tenía en el sótano. La Cazadora estaba atravesando unos días malos, algo la aquejaba, desde su último viaje a tierras extrañas un malestar la invadía. Vieron venir a Rodririco caminando a toda prisa a lo lejos. Después de intentar recuperar el aire les comentó a sus amigos:
-Hola amigos míos, os debo comunicar urgentemente una noticia, enviados de los Reinos de Aragón y de Castilla me han contactado para que le diga a la Cazadora que tienen un trabajo para ella y que si se niega su castigo será la muerte.
El grupo que estaba sentado se sorprendió al oír la noticia y el primero que intervino fue Marior.
-¿Cuál es el trabajo que quieren que haga Luz?
-Mucho no me han informado, pero sé que es algo relacionado con el Reino de Granada. Os esperan en la ciudad, os encontrareis en la puerta de la Catedral, debéis ir sola.
-¿Será una trampa? – preguntó Marior
-Puede ser, pero mi curiosidad es mayor, iré a ver, vosotros si veis que dentro de unas horas no aparezco, matad a esos enviados.
El licántropo y la mujer vampiro asistieron con la cabeza mientras que la Cazadora iba a prepararse para el encuentro.
La preocupación en la Masía crecía a cada hora que pasaba hasta que por la puerta entró sana y salva Luz.
-Preparad todo lo que necesitéis, viajamos hacia el Reino de Granada.
Los dos seres de las Tinieblas hicieron caso a su amiga sin hacer preguntas, mientras tanto ella se comunicó a través de las piedras mágicas con Pau, Rodririco y con Fani.
Al día siguiente el grupo se reunió en la masía, nadie sabía el motivo del viaje pero la Cazadora no los mantendría en vilo por mucho tiempo:
-Los Reyes de Aragón y Castilla quieren que me infiltre en la Alhambra para robar un artefacto mágico que protege a toda la fortaleza.
-Pero el Reino de Granada no era aliado al de los católicos, ¿no eran vasallos? – preguntó Marior.
-Pues no tengo idea, me han dicho que si no realizamos tal tarea me perseguirán y a todo el que quiera ayudarme se lo matará.
-¿Cómo haremos para entrar en esa fortaleza? He oído que es inexpugnable. – interrumpió Rodririco.
-Con una invitación.
-¿Cómo?
-Los Reyes a través de sus enviados nos han dado unas invitaciones, seriamos enviados para mediar entre los reinados. No debéis perderlo porque de lo contrario no podréis entrar en los territorios granadinos. Partiremos mañana al amanecer. Nos escoltarán algunos soldados para protegernos, tienen la orden además de acompañarnos hasta los límites del Reino musulmán.
-Vos como haréis con vuestras dolencias, después de que habéis matado a la Bruja Escarlata, vuestra salud se ha deteriorado.
-No os preocupéis por mí, querido Marior, soportare el dolor, ahora a prepararnos que nos quedan pocas horas antes de partir.
Al día siguiente los guardias reales esperaban en una de las puertas de ciudad. Los primeros en llegar fueron Pau y Rodririco después Luz y sus amigos de las Tinieblas, y como siempre la última fue Fani, que hacia traer por uno de sus sirvientes un enorme cofre con vestidos.
-Disculpadme la demora, pero he estado casi toda la noche eligiendo los vestidos para esta ocasión, pensad que una buena cortesana siempre debe ir bien vestida.
Comenzaron a cargar las cosas en un carruaje y se pusieron en marcha hacia Granada…
Luego de varias horas de camino, se detuvieron en una posada para pasar la noche en el Reino de Murcia. Allí los escoltas le dijeron a Luz y a sus amigos que tengan listos los documentos para atravesar las tierras granadinas y fue en ese preciso momento en que Rodririco se dio cuenta que ya no poseía el documento.
-¿Cómo que no traéis el documento? – dijo indignada Luz.
-Entre tanto apuro creo que me lo he olvidado en casa.
-¿No podrá pasar? – preguntó Luz a uno de los guardias.
-Eso será imposible, hay muchas hostilidades entre los reinos, los musulmanes no dejan pasar a nadie.
-Entonces debéis partir cuanto antes a recuperar vuestro documento, recordad que os necesitamos para la misión, nosotros haremos tiempo, daos prisa.
Esa misma noche Rodririco cogió un caballo y sin descanso cabalgó de nuevo hasta Barcelona.
Mientras tanto al día siguiente a primera hora, el grupo inicio el tramo final hasta el Reino de Granada, los enviados de los reyes los dejaron kilómetros antes de entrar en las tierras granadinas. En el camino se encontraron con algunos guardias, pero al mostrar sus documentos los dejaban en paz.
Llegaron a una de las puertas de la ciudad, allí un guardia controló los documentos y luego mandó a uno de sus soldados a llevarlos hasta la Alhambra en donde regía el Rey.
La ciudad nazarí, estaba organizada en seis distritos amurallados, comunicados entre sí por puertas que se cerraban durante la noche, y cada uno de ellos, dividido en barrios de diferentes tamaños y carácter.
Para subir hasta la Alhambra habían dos caminos, uno era subiendo una cuesta cerca del barrio amurallado del Albaycín otro era por la Puerta de las Granadas, por el cual el guardia guió al grupo de viajeros. Anduvieron hasta la Puerta de la Justicia, en el centro pudieron ver el relieve de una mano, sobre el 2º arco, el relieve de una llave, el guardia le explicó que esa simbología significaba que la mano debe coger la llave que abre la puerta del conocimiento
Después de caminar otro rato desembocaron en una explanada llamada Plaza de los Aljibes, por estar encima de una serie de aljibes. A la derecha estaba la Puerta del Vino, que comunica la Alcazaba con la zona de palacios.
Esperaron en un salón del Palacio de los Leones a que los recibieran. El grupo estaba anonadado por la arquitectura y la belleza que veían a su alrededor. La mano derecha del rey granadino los recibió y vio los documentos que los Reyes de Castilla y Aragón les habían otorgado, también otro documento secreto que debían entregar en el cual se mencionaban las nuevas condiciones que debía afrontar el reinado para concretizar la paz.
Al grupo le fue dado un hospedaje en unas residencias muy cercanas al palacio, estando vigilados en cada momento.
Antes de que la noche los sorprendiera, el grupo bajó a la ciudad para perderse entre sus numerosas tabernas y tiendas. El grupo se encontraba reunido en una taberna a punto de saborear una abundante cena.
-Espero que Rodririco nos de alcance cuanto antes, por si las cosas se complican siempre es bueno contar con ayuda. –dijo Luz.
-¿En que podría ayudarnos Rodririco? No tiene es aspecto de ser un bravo caballero, además nunca va armado, salvo que con su laúd. – comentó Pau
-Justamente ahí rige su poder, según las melodías que toque Rodririco puede hacer que el que lo escuche quede bajo un encantamiento, entrando en un profundo sueño o hasta matarlo.
-No sabía que poseía esa cualidad, ¿pero si el laúd cayera en manos equivocadas?
-Solamente él es capaz de tocar aquellas melodías. De igual manera funciona con vos y vuestro mapa, ¿espero que lo hayáis traído? – añadió Marior.
-Por supuesto, en cada uno de mis viajes lo llevo conmigo.
-Debemos estar muy atentos a todo, y ser sigilosos en nuestros planes, mañana comenzaremos a investigar cada rincón del palacio.
-¿Tendremos tiempo de darnos un baño en el mar? – preguntó Fani.
-Pero Fani, aquí no hay ningún mar.
-Yo tenía entendido que el Reino de Málaga tenía mar.
-El Reino de Málaga sí, pero estamos en el Reino de Granada, os lo dijimos ciento de veces. – respondió Luz.
-Que lastima, yo que había traído toda la vestimenta para echarme al mar y disfrutar de la playa. –dijo con un tono de tristeza la cortesana.
El grupo estalló en risas al escuchar las palabras de Fani.
Luego de que un carruaje los dejará cerca del palacio y luego de pasar todos los controles de los guardias, se dispusieron para dormir.
Temprano por la mañana Pau y Marior se levantaron y fueron a inspeccionar la zona antes de que las mujeres se despertaran.
Después de que las mujeres se levantaron fueron a desayunar a una taberna cercana de donde estaban hospedados, allí un guardia real les dijo que el Rey necesitaba unos días para responder a las peticiones de los dos Reyes cristianos. Esto le daría tiempo al grupo de llevar a cabo su verdadera misión.
Por medio de la piedra mágica, Rodririco se comunicó con sus amigos diciéndole que estaba a pocos kilómetros de la ciudad.
Cerca del mediodía el grupo alcanzó a su amigo en las puertas del palacio. Velozmente comenzaron a investigar el lugar. Se dividieron en tres grupos: Marior y Pau comenzaron por el Mexuar que era la sala más primitiva. Servía de sala de audiencia y justicia para casos importantes. Tenía una cámara elevada cerrada por celosías donde se sentaba el sultán a escuchar sin ser visto. No existían las ventanas laterales. Tenía el techo abierto en su parte central. Al fondo se encontraron con una pequeña habitación pero los guardias los detuvieron ya que servía de oratorio, desde donde se divisa el Albaycín.
Desde la galería norte del Patio de los Arrayanes y a través de un arco apuntado de mocárabes, accedieron a la sala de la Barca, llamada así ya que tiene un artesonado magníficamente ensamblado en forma de casco de barco. Los muros presentaban ricas yeserías con el escudo nazarí y dentro de él, la palabra «Bendición» y el lema de la dinastía «Sólo Dios es vencedor».
La sala se encontraba rodeada por un zócalo en cuyos extremos se encontraban alcobas con zócalos de azulejos, que revestían las columnas que sujetan arcos peraltados y festoneados de mocárabes y pechinas. Desde allí accedieron al Torreón de Comares, presidido por el Salón de los Embajadores. Tanto Marior como Pau observaban cada centímetro y trataban de apuntar todo lo que veían en sus memorias el lugar estaba repleto de guardias que los seguían de cerca.
El salón de Comares era la estancia más amplia y elevada de todo el palacio, su función principal era celebrar las audiencias privadas del sultán, a los dos hombres se los dejo pasar ya que el sultán se encontraba reposando. Los invitados se sentaban en los huecos que se abrían en las paredes. En los laterales del salón habían nueve alcobas, tres por cada uno de los lados del salón, correspondiendo la alcoba central del lado norte al sultán, también se abrían una serie de ventanas. Tanto Marior como Pau se quedaron anonadados por el esplendido techo del recinto, el cual representaba al Universo.
-Si pueden hacer esta majestuosidad, no creo que sean tan barbaros como se los suelen describir. –dijo Pau a su amigo.
-Sinceramente no sé quiénes son los verdaderos barbaros, si los cristianos o los musulmanes, para siempre intentan diferenciarse los unos a los otros que terminan convirtiéndose ambos en la misma bestia.
Mientras tanto la cazadora y Emilie estaban en el Palacio de los Leones, merodeaban acompañadas de guardias por la planta rectangular, rodeado por una esbelta galería con 124 columnas de mármol blanco. Alrededor, las alcobas, salas privadas del sultán y esposas con piso alto abierto, con jardín interior como corresponde a la idea musulmana del paraíso. De cada sala fluían 4 arroyos que iban al centro: los 4 ríos del paraíso. Las columnas se unían con paños calados que dejaban pasar la luz.
La cazadora caminaba aguantando unos dolores insoportables en todo su cuerpo debido a la maldición lanzada por la Bruja Escarlata, cada hora que pasaba se ponía peor. Cuando estaba por entrar a la Sala de los Reyes un guardia le prohibió el paso y fue en ese instante que se dio cuenta que su amiga contemplaba la fuente de los doce leones que decoraba el centro del patio.
-Emilie, podéis comprobar con la carta mágica de Fani si hay algún artefacto mágico en aquellas salas.
Fani era poseedora de cartas mágicas con las cuales podía leer el futuro o como solía decir ella, podía responder a las inquietudes de las personas que preguntaban con sinceridad pero Luz había decidido utilizarlas para encontrar el artefacto mágico ya que las cartas emitían una luz tenue cuando estaban cerca de alguna energía mágica.
-No hay nada que nos interese, mejor sigamos buscando.
Las dos mujeres entraron Sala de las Dos Hermanas por el lado opuesto a la Sala de los Abencerrajes que era la alcoba del sultán. El guardia que tenían de guía les explicaba que el nombre de Dos Hermanas procedía de las dos losas de mármol blanco que había en el suelo a ambos lados de la fuente central, exactamente iguales en tamaño, color y peso. Eran las más grandes de La Alhambra. Tenía un mirador sobre la ciudad y comunicación directa con los baños.
Esta sala, al igual que toda la Alhambra, tenia poemas escritos en las paredes.

Rodririco y Fani buscaban por la zona de El Partal, correspondiente a la zona de las viviendas de los criados de Palacio.
Fani utilizaba sus cartas mágicas de Tarot para localizar el artefacto pero por aquella zona no encontraron nada, así que la cortesana prefirió descansar un poco y junto a Rodririco pasearon por el precioso jardín.
Pasada media tarde todos se reunieron en la puerta principal del palacio y fueron hacia el Generalife que era la villa con jardines utilizada por los reyes musulmanes de Granada como lugar de retiro y descanso. La parte más importante estaba constituida por sus jardines, fue concebida como villa rural, donde jardines ornamentales, huertos y arquitectura se integraban, en las proximidades de la Alhambra. Pero antes de llegar Luz se descompuso por el dolor que estaba sufriendo, por eso decidieron dividirse nuevamente, Emilie y Fani acompañarían a Luz a su aposento para que descansara mientras que Marior y los demás seguirían buscando por los preciosos jardines.
Algunas horas antes de que anochezca los guardias acompañaron a los hombres hasta la puerta del reciento en donde dormían.
Rápidamente fueron a ver el estado de la cazadora dirigiéndose hasta su alcoba en donde los recibió la cortesana:
-Luz se encuentra mejor pero la magia oscura está invadiendo cada vez más su cuerpo, debemos encontrar algún hechizo que la cure... ella me ha dicho que tiene un amigo en esta ciudad que es una especie de hechicero al cual llaman Lobo. Cuando se despierte será mejor llevarla ante él.

Estuvieron buscando sitio para comer en los barrios de la explanada, pero casi todos estaban llenos. Fani en cierto momento se perdió y estuvieron buscándola hasta que apareció viendo el nombre de una taberna…
-Creo que aquí comeremos bien.
El resto del grupo estaba más tranquilo por la aparición de la mujer que en aquellos días ya se había cambiando más de cinco veces su vestuario.
Después de comer Luz guió a sus amigos hasta el lugar en donde su amigo le había dicho que se encontraría en el caso de que ella viajase alguna vez a Granada.
Entraron en una taberna en donde se estaba celebrando un espectáculo, dos trovadores, uno tocaba una guitarra mientras que el otro cantaba y una bailarina oriental la cual se movía sensualmente al ritmo de la música. Luz pudo reconocer en el trovador que tocaba la guitarra a su amigo Lobo.
Una vez terminado el espectáculo Luz fue a saludar a su amigo y a presentarlo al resto del grupo, le dijo del malestar que le aquejaba y le proporcionó un brebaje que la ayudaría a soportar el dolor pero no eliminar la magia oscura.
Lobo se despidió del grupo mientras que el grupo decidió visitar una taberna en donde degustaron unos té y fumaron el narguile o pipa de agua. El mismo constaba de un recipiente en forma de una botella que contenía agua caliente. Este recipiente era de cerámica. Sobre el recipiente se encontraba una mezcla de hierbas poco húmedas, preparado especialmente para el narguile y más arriba el carbón.

Cuando el aire se tiraba por el medio de un tubo que salía de la botella, el carbón quemaba una mezcla de hierbas y el humo de estas pasando por dentro de la botella se lavaba en el agua caliente y llegaba a la boca. Con la visita a aquel lugar terminó la excursión por la ciudad.
El grupo sabía que debían encontrar cuanto antes el artefacto mágico, y solo les quedaba un lugar en donde investigar, la alcazaba.
Emilie y Marior envueltos bajo las tinieblas y llevando consigo las cartas mágicas de Fani, salieron del recinto en donde estaban hospedados eludiendo a los guardias y fueron hacia la alcazaba, que constituía la zona militar, centro de la defensa y vigilancia de la Alhambra.
Sin que los guardias los vieran fueron recorriendo todas las torres y sus recintos. El tiempo se agotaba, y el alba estaba próxima, tenían que abandonar aquel lugar antes de que saliera el sol debido que sus poderes ya no los protegerían, pero estando en la Torre del Homenaje, en el último de sus seis pisos, comenzaron a brillar las cartas, esto ocasionó que uno de los guardias los descubrieran pero antes de dar aviso, el hombre fue presa de los seres de las tinieblas convirtiéndose en un delicioso postre.
El artefacto estaba protegido por siete guardias que fueron rápidamente neutralizado por el licántropo y la mujer vampiro, una vez en su poder y después de esconder los cadáveres de sus adversarios escaparon hacia sus aposentos.
Los primeros rayos de luz cayeron sobre la ciudad, y no tenían mucho tiempo antes de que los guardias reales descubrieran lo sucedido.
Por eso el grupo emprendió la huida hacia la explanada, los guardias encargados de vigilarlos no les perdían el paso. Marior tuvo la idea de dividirse en dos grupos para encontrarse a las afuera de la ciudad. Emilie, Fani y Pau seguirían por la explanada caminando, guiados por el mapa mágico de Pau, en cambio Marior, Rodririco y Luz subirían hasta el barrio del Albaycín para despistar a sus perseguidores. Antes de llegar se encontraron con Lobo quien los llevó a un lugar seguro. Compartieron un ligero almuerzo, sin revelarle la misión que estaban realizando, Luz le pidió ayuda para escapar de la ciudad.

Lobo los condujo hacia las afueras de la ciudad, pero antes pudieron ver el majestuoso panorama que emitía la Alhambra desde el barrio de los comerciantes. Bajaron hasta la explanada, una fuerte tormenta se desató, siguieron caminando hasta las afueran en donde había una pequeña taberna, entraron y pudieron ver a sus amigos y cerca de ellos a unos guardias reales. Rodririco decidió entrar en acción, acariciando las cuerdas de su laúd emitió unas alegres notas. En cierto momento los guardias se quedaron dormidos. El grupo aprovechó para escapar del lugar y después de despedirse de su amigo, cogieron los caballos de los guardias y se marcharon del Reino de Granada a toda prisa.

Por medio de un ungüento elaborado por un hechicero, Luz encontró una cura para la magia que le estaba corrompiendo el cuerpo. Enviados de los dos reyes cristianos llegaron hasta la ciudad para hablar con la cazadora, pero en su lugar encontraron a Rodririco, el trovador le dio cita con la cazadora a las afueras de la ciudad.
-¿Habéis cumplido la misión? – preguntó uno de los enviados.
-Claro que si.
-¿Entregadnos el artefacto mágico?
-¿Cuál?, ¿el que he destruido?
-¿Por qué lo habéis hecho?
-Vosotros sólo me habéis dicho que debía desproteger la Alhambra, pues bien, ya está a vuestra merced, ahora dejadme en paz y si os vuelvo a ver por estos parajes, os juro que los eliminare.
Los enviados abandonaron la ciudad de Barcelona pero la cazadora y sus amigos ya se habían ganado nuevos enemigos…


mac

viernes, 11 de diciembre de 2009

La Serpiente Dragon (Capítulo 6)

Marior estaba dentro de una gruta, el agua le llegaba hasta los tobillos, sus músculos tensionados apretaban fuertemente la espada, el lugar temblaba y delante de sus ojos emergió una enorme serpiente pero con una cabeza parecida a la de un dragón, con afilados dientes. La criatura fue rápidamente hacia él y abriendo la boca le devoró medio cuerpo.

Marior se despertó bruscamente a los gritos, a su habitación acudieron sus dos amigas:
-¿Estáis bien amigo?, ¿otra vez con vuestras pesadillas? – preguntó Luz.
-La misma maldita serpiente que me devora.
-Relájate y vuelve a dormir. – comentó Emi, que al ver que su amigo estaba bien se retiró nuevamente hacia su cuarto.
-Solo espero que este calor insoportable de verano y mis horrendas pesadillas me dejen.

A la semana un águila sobrevolaba la masía, a Marior le pareció extraño por eso la estuvo observando durante varios minutos el vuelo del animal, hasta que el ave bajó en picada hacia donde se encontraba. Se cubrió la cabeza pero el águila termino apoyándose en unos leños. Marior vio que en la pata del animal había un rollo de papel, lentamente se acercó y al ver que el águila se mostraba dócil cogió el rollo, el cual tenía el sello de la guardiana Sandra.

“Es menester que vengas a ayudarme, trae toda la ayuda posible, mi vida y la del mundo esta en peligro”

El licántropo reunió a sus amigos en la masía, Emilie y Luz y por medio de las piedras mágicas contactó con Pau y Rodririco, sin poder contar con las presencias de Fani y Fiola.
-Debemos ir a Gerona cuanto antes, mi amiga Sandra está en peligro.
-¿Quién es Sandra? – preguntó Emilie
-Sandra es la guardiana que ha custodia la energía suprema durante cientos de años.
-¿Energía Suprema? – preguntó Pau.
-Cuenta la leyenda que en los albores de las civilizaciones existían serpientes que al pasar algunos años se convertían en dragones, como así como las orugas se convierten en mariposas, algunas eran protectoras pero otras amenazaban la vida del hombre. Al propagarse una rebelión entre los malvados dragones, un grupo de brujos y magos provenientes de las civilizaciones más poderosas como del Imperio de Egipto, de China y de Atlantis se reunieron y dieron caza a todos los dragones, después realizaron un poderoso conjuro. Lograron concentrar una energía que impedía que las serpientes se convirtieran en dragones. Por temor a que esta energía cayera en manos equivocadas se decidió esconder en el alma de una guardiana de fe inquebrantable a la humanidad. El alma fue reencarnando en diferentes cuerpos a lo largo de los siglos protegiendo celosamente la energía suprema.
Por medio de nuestra amiga Fiola he conocido a esta persona, que ahora vive en la ciudad amurallada de Gerona, me ha enviado un mensaje solicitando nuestra ayuda. ¿Pau puedes preparar tu carruaje para trasladarnos hasta allí?
-No hay problema, mañana mismo lo hare.
-Pues entonces hay que prepararnos, debemos saber porqué nos pide ayuda mi amiga.
A la mañana con los primeros rayos del sol, el grupo partió, cargando algunos víveres y varias armas.
Emilie estaba muy fastidiosa por el sol, Luz le dio un ungüento mágico a su amiga para que se lo pase por todo el cuerpo, así estaría protegida de los rayos radiantes del sol.
Pau conducía el carruaje y muy curioso le preguntó a su amigo que lo acompañaba:
-¿Cuántos años me habéis dicho que tiene vuestra amiga?
-Unos doscientos años más o menos.
-¿Cuántos?, eso es imposible.
-Es el poder que le da la energía suprema.
Marior vio una sombra en el suelo, alzó su cabeza y volvió a ver al águila.
-Sigue a esa ave.
-Pero por el camina por donde sobrevuela el águila no nos conducirá hacia Gerona.
-No importa, seguidla.
Pau le hizo caso a su amigo y por otra larga hora estuvieron andando hasta llegar a una playa en donde el ave volaba haciendo círculos.
Cogieron sus armas, amarraron sus caballos, al llegar a la playa se encontraron con varios arboles caídos desparramados por doquier, el grupo se cubrió del sol hasta que vieron llegar a una mujer con envuelta en una capa.
-Allí llega mi amiga.
La mujer se acercó lentamente mostrando una pequeña cojera y dejó caer su capa revelando su estupenda figura. Una mujer morena, de pelo largo, ojos oscuros y una figura deslumbrante. Iba vestida con prendas de cuero, como toda una guerrera Amazona
Abrazó a Marior y luego saludó al resto de la compañía.
-Gracias por acudir a en mi ayuda.
-Decidme querida amiga, ¿qué es lo que os acontece?
-En estos días han sucedido cosas extrañas por estos parajes, varios pescadores y granjeros han desaparecido, algunos afirman de haber visto una enorme serpiente. He tenido curiosidad y he enviado a mi águila a investigar descubriendo que una serpiente dragón esta por estos parajes. Por eso recogí algunas de mis armas y vine a darle muerte, pero la serpiente era muy poderosa e intentando escapar me herí la pierna. Está escondida en una gruta detrás del risco, os llevaría pero se me hace imposible realizar tal tarea.
-Pau, ¿puedes utilizar vuestro mapa?
Pau tardó en reaccionar debido que aun seguía cautivado por la figura de la bella mujer, luego abrió su mapa. Sandra se acercó para ver, pero el mapa estaba en blanco.
-No hay nada aquí.
-Esperad. – respondió Pau.
Después de decir unas palabras en el mapa apareció todo el paraje y una línea de puntos rojos indicando el camino más seguro.
El grupo siguió a Pau bordeando el risco.
-¿Cuántos años me habéis dicho que tenia Sandra? – preguntó Pau a su amigo Marior
- Unos doscientos años aproximadamente.
-Podríais haber dicho que era tan bella.
Marior se rió por el comentario y siguieron caminando, encontraron las ruinas de un palacio por eso siguieron con más cautela.
Uno a uno comenzó a descender hasta llegar a una gruta.
-Debemos entrar por ahí dentro. – dijo Pau señalando una gruta teniendo la entrada del lado del mar.
El agua estaba helada, Marios había comentado que se debía a causa de la serpiente. Rodririco tocó con sus manos el agua y retrocedió.
-No podre ir con vosotros.
-¿Por qué? –preguntó Luz
-El agua está demasiado helada para mi organismo, no podre seguirles, lo siento, os esperare aquí.
Emilie, Luz, Pau y Marior entraron en la gruta que en su interior se hacía más oscura, unos pocos de rayos de luz iluminaban el lugar.
-Tened cuidado. – dijo Luz
De pronto todo comenzó a temblar haciendo caer algunas rocas al agua. El grupo intentando no ser golpeado se refugió en los costados. Marior estaba solo, caminaba hacia adelante, la profundidad era menor, el agua le llegaba hasta los tobillos, escuchaba algunos ecos de sus amigos pero no podía distinguir en donde se encontraban.
De pronto una inmensa serpiente apareció, el licántropo se paralizó al verla, la energía que emitía la bestia lo petrificaba, aferraba fuertemente su espada pero le era imposible blandirla. La serpiente con su inmensa cabeza y sus afilados dientes amenazadores avanzó para devorarse al licantropo, pero un latigazo la detuvo, era Luz que había acudido a ayudar a su amigo. La serpiente desvió su atención hacia la cazadora, la cual ahora se encontraba bajo los mismos efectos paralizadores. Emilie que no necesitaba de la luz llegó hasta el lugar y saltó hacia el animal y descargó sus saetas. La serpiente empezó a sacudirse con violencia lanzando a la mujer vampiro contra las rocas causándole la pérdida de conciencia. Marior supo que estaba bajo esos efectos por tener su aspecto de humano, así que intentó convertirse en lobo, y aunque le fue bastante difícil lo logró y se lanzó contra la serpiente, penetrando su espada en su cuerpo. La bestia dio batalla pero el licántropo rápidamente llegó hasta la cabeza del animal y clavó su espada dándole la muerte.
Salieron de la gruta, a Pau lo habían encontrado desmayado, flotando en el agua, había sido alcanzado por una roca. Una vez que el delgado hombre se recuperó fueron hacia donde estaba Sandra.
Decidieron pasar el día en la playa, Emilie se refugiaba bajo la sombra que formaban unos troncos.
Por la tarde prepararon todo para marcharse.
-Espero que la próxima vez vengáis con más tiempo y que no sea para matar a ningún ser maligno.
-Yo también lo espero, nos estamos viendo. Os deseo lo mejor.
Así el grupo retornó a Barcelona en el carruaje de Pau… estarían a la espera de nuevas aventuras…

viernes, 4 de diciembre de 2009

Dos pájaros de un tiro (Capítulo 5)

Marior regresó a la masía después de dos días y rápidamente organizó una reunión con sus amigos.

Durante horas los hombres de la Santa Inquisición estuvieron detrás de Luz, le siguieron el rastro por varios kilómetros, hasta llegar a un sendero que penetraba en el bosque.
La noche estaba cercana, los hombres no querían perderle el paso a la cazadora:
-Hemos tenido suerte en encontrarnos a esa cortesana, si no fuera por la información que nos brindó ahora estaríamos embarcándonos hacia el sur. –
El grupo era conformado por ocho hombres fuertemente armados con mosquetes y espadas.
La noche caló abruptamente sobre el bosque, y el grupo de inquisidores encendió varias antorchas para abrirse paso por las tinieblas.
-¿Qué estará haciendo la cazadora por estos parajes?
-Estará buscando en la oscuridad a su mejor aliado, al Diablo.
Aullidos de lobos comenzaron a resonar por todo el lugar, los hombres desenvainaron sus espadas. Nadie pronunció palabra, los caballos comenzaron a relinchar, el lugar se cargó de tensión, esperaban un ataque inmediato. Pasaron algunos minutos hasta que uno de los jinetes fue derribado por una bestia que se le tiró encima, los hombres dispararon con sus mosquetes, pero solo hacían enfadar más al licántropo, otros dos jinetes fueron atacados, estaban rodeados por unos diez hombres lobos.
El capitán del grupo estaba en el suelo a punto de ser mordido letalmente por una bestia pero después de unos disparos de pistola, el licántropo cayó muerto sobre el lugar. El hombre intentó sacarse de encima a su adversario y cuando pudo liberarse encontró una mano extendida para ayudarlo a levantarse, era de la Cazadora.
La mujer le dijo a los hombres que aún estaban de pie que abandonaran el lugar, el capitán se negaba a abandonar a sus hombres pero para los que habían sido mordidos era demasiado tarde. La Cazadora se encargaría de cubrirles las espaldas con sus pistolas con balas de plata.
A su pesar el capitán salió del lugar a caballo con los sobrevivientes.
Los licántropos se lanzaron contra la Cazadora que disparaba hiriendo a sus rivales, pero eran demasiado y uno de ellos, moviéndose entre las ramas de los arboles se posicionó detrás de ella.
El licántropo hubiera matado a la Cazadora si no hubiera sido interceptado por Marior en su forma de lobo que saltó sobre éste embistiéndolo contra un árbol.
De la propia oscuridad se corporizó la figura de una mujer que velozmente disparó con una ballesta saetas de plata contra los licántropos. Dos bestias iniciaron el ataque contra Emilie, pero utilizando sus poderes de vampiro, se protegió desvaneciéndose en la oscuridad.
La Cazadora y sus dos amigos de las Tinieblas tardaron media hora en deshacerse de toda la manada de licántropos.
Al día siguiente Luz fue en busca del capitán y de los tres inquisidores que habían sobrevivido al ataque de las bestias. La mujer llevaba consigo una caja que la depositó sobre la mesa en donde los hombres se encontraban almorzando. Los cuatro se levantaron y se posaron sus manos sobre las empuñaduras de sus espadas.
-Tranquilizaos, sé que estáis persiguiéndome, pues bien, os he traído un pequeño recuerdo.
El capitán obedeció al gesto de la cazadora que había señalado la caja. La abrió y encontró la cabeza de un licántropo.
-Si vuestra iglesia piensa que yo defiendo a estas creaturas de la oscuridad está muy equivocada y no pienso someterme a ninguna de vuestras pruebas.
Los hombres como respuesta desenvainaron sus espadas y las apuntaron hacia la cazadora.
-Si me hacéis algo no creo que salgáis con vida de aquí.
Todos los hombres del lugar habían desenvainado sus espadas o apuntaban sus pistolas contra los hombres, mientras tanto Rodririco estaba en un costado tocando algunos acordes con su laúd.
-Os recomiendo que abandonéis esta ciudad lo antes posible y que mandéis mis saludos a vuestra Santidad.

Horas más tarde los cuatro hombres de la inquisición abandonaron la ciudad de Barcelona en dirección al Vaticano, pero el capitán sabía que no tardaría mucho tiempo en volver a enfrentarse a la cazadora y la próxima vez sería la definitiva.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Marior y sus mujeres... (Capítulo 4)

Mientras que Sabrina servía las cervezas a los hombres de la Santa Inquisición, Fani contaba lo sucedido a sus amigos.
Marior pretendía escapar dando golpes, como de costumbre buscando la solución más simple. Luz más metódica, recapacitó y preguntó a sus amigos:
-¿Sabéis si Pau lleva consigo la piedra mágica?
-Supongo que sí, ¿pero para que lo queréis en estos momentos?, no creo que nos ayude mucho en la lucha – respondió Marior.
-Dadme una de vuestras piedras.
Emilie acercó su piedra mágica a Luz, la cual la utilizó para comunicarse con Pau.
Pasaron varios minutos y en la taberna irrumpió un hombre bastante agitado y dijo a en voz alta:
-¡Habéis oído, la cazadora abandona esta ciudad, está en el puerto a punto de embarcarse para una aventura en el sur!
Los enviados de la iglesia que escucharon atentamente lo que decía el hombre salieron a toda prisa del lugar, dirigiéndose hacia el puerto. Mientras tanto Luz y el resto aprovecharon para escapar del lugar, dividiéndose en grupos. Marior fue con Luz hacia la masía mientras que el resto se dispersó por la ciudad.
Al día siguiente Marior estuvo encerrado a oscuras en su habitación, buscaba una solución para deshacerse de los hombres del Vaticano y de los licántropos y una idea lo iluminó.
Fue rápidamente en busca de la cazadora que se encontraba en el comedor cabizbaja, tomando leche caliente.
-¿Qué os pasa amiga mía?
-Estoy cansada, os juro que estoy por resquebrajarme. Si bien demuestro ser una persona dura, soy una persona demasiado frágil.
-¿Por qué pensáis así?
-Es por la vida que llevo. Una parte de mi quisiera hacer como las demás mujeres… casarme y formar una familia, y no ir detrás de mis monstruos para ganar dinero.
-Pero vos tenéis algo que aquellas mujeres no tienen.
-¿Qué cosa?
-La libertad de hacer lo que os plazca sin tener ninguna atadura, ningún hombre que os dice que debéis hacer, y la libertad a veces se paga caro, hasta con los afectos. Como dijo un gran sabio “Si lloráis por haber perdido el sol, las lagrimas no os dejarán ver las estrellas.”*
La mujer reflexionó lo que había dicho su amigo.
Marior sabía que su amiga no estaba para escuchar sus planes.
-Me voy a la ciudad, ¿queréis venir?
-No estoy de ánimo además tengo algunas cosas que hacer, ¿querías decirme algo?
-Esta noche hablaremos más tranquilos.
El hombre lobo se dirigió hacia el palacio en donde vivía la cortesana. Ella lo esperó con una tetera con unas hierbas especiales que ambos solían beber.
-He podido conseguir algunas de estas hierbas en el puerto, gracias a la información que me habéis dado.
La cortesana estaba perdida en sus propios pensamientos y ni había escuchado el comentario de su amigo, su rostro mostraba cierta tristeza.
-¿Qué os pasa?
-Me siento sola, temo no volver a encontrar el amor nuevamente.
-¿Todas las mujeres estáis con el mismo problema?
-¿De quién habláis?
-Dejad, era tan solo un comentario… Para mí vuestro problema es que aún estáis esperando a que llegue vuestro príncipe, pero cuantas veces habéis estado con uno y siempre termináis con el corazón roto. Ya no debéis esperar a un príncipe joven que os trate como una simple mujer, sino que debéis encontrar a un hombre simple que os trate como a una reina, que os de todo el amor que os merecéis.
La mujer sonrió al escuchar las palabras de Marior, ambos estaban sentados en una inmensa mesa mirándose a los ojos, se había creado un clímax cordial y cálido, la mujer cogió la mano del joven hombre…
-¡Hola amigos! ¿Cómo estáis? Tanto tiempo sin veros amigo Marior, ¿Qué cuenta mi lobito favorito? No sabéis las cosas que tengo para contaos. Fani podrías darme a mí también de ese brebaje que soléis beber y si lo acompañáis de galleta aún mejor. Acabo de llegar del centro de la ciudad, me he encontrado con varios de mis amigos, las cosas que cuenta la gente de la cazadora es increíble, ¿es verdad que se embarcó hacia el sur? – en la sala había irrumpido a los gritos Fiola, una mujer bajita y de tés morena, descendientes de egipcianos, según decía la joven, de la familia de Cleopatra. Había estudiado hechicería en Alemania y adoraba la cultura teutona. Era miembro de un grupo de personas que estudiaban a los antiguos pensadores de Grecia y además en donde practicaban el ocultismo y es esoterismo. El grupo de las Tinieblas recurría a ella para obtener elementos y pociones mágicas. Su fortaleza y su gran corazón eran sus principales virtudes, pero entre sus defectos estaban su curiosidad, su verborragia y su autoritarismo.
-No sabéis… ¡Estoy de novia!, he encontrado el amor de mi vida, lo conocí en el grupo… los cosquilleos que siento en mi vientre…
-¿Estáis embarazada? – preguntó jocosamente Marior.
-¡No!
Cuando la joven morena se disponía nuevamente a comenzar su monologo en la habitación irrumpió otra mujer, vestía como una cortesana, de baja estatura y muy bella.
-Hola amigos, ¿Cómo estáis?, Marior, tanto tiempo si veros…
-Será porque vos no tenéis tiempo de veros…
-Siempre con vuestra negatividad, debo deciros una cosa… ¡estoy de novia con el Barón Otto de Baviera!
La mujer era la Cortesana Gabriela que con sus hermanos se habían trasladado de Calabria, en Italia, a Barcelona.
Gabriela y Fiola comenzaron al inicio de hablar de sus respectivos novios, luego comenzaron a comparar uno y otro, discutiendo para saber quien tenía el mejor. Marior al escuchar la conversación se levantó y se dirigió hacia la salida, Fani se levantó y le suplicaba para que no la dejase sola con las dos pequeñas enamoradas.
Antes de irse le pidió a Fani que le diga a Fiola que le consiga balas y saetas de plata para la ballesta de Emilie. Saludó a las dos mujeres que ni lo escucharon por la discusión que tenían que a esas alturas se había convertido en un dialogo ameno, elogiándose la una con la otra.
Volvió a la masía y allí se encontró con sus dos amigas, les dijo que ya tenía casi listo el plan para deshacerse de una vez de los licántropos y de la Santa Inquisición, pero antes debía irse por algunos días. Las mujeres se quedaron con ganas de saber más, pero Marior cogió algunas de sus cosas y se marchó.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Perseguidos (Capítulo 3)

-Las vueltas que nos habéis hecho dar para llegar hasta aquí. – dijo Marior ya en su forma de humano.
-Igual debemos esperar, las puertas de la ciudad no se abrirán hasta que amanezca. – respondió Pau. - ¿Cómo haremos con Emilie?
-¿Qué pasa conmigo? – dijo con un claro acento francés
-El sol…
-¡Pau, no me desintegrare cuando salga el sol!, si bien soy una criatura de la noche puedo vivir bajo la luz del día, digamos que me convierto en más humana, es cuando soy vulnerable. Lo único que puede hacerme el sol es lastimarme los ojos, pero solo me basta con no mirar hacia el cielo. Debéis dejar de creer en las historias que se dicen de mi pueblo… la mayoría se cuentan por ignorancia.
-Ya que debemos esperar hasta el amanecer, porque no vamos directo hacia casa. Los licántropos se habrán ido a refugiar, ellos sí que no toleran la luz del sol.
-Entonces con los primeros rayos de luz marcharemos hacia casa. – sentenció la cazadora.
-Yo mientras tanto iré a localizar a Rodririco y le diré de los acontecimientos de esta noche. – dijo Pau.
Al alba el grupo se dividió, Pau entró en la ciudad mientras que el resto se dirigió hacia la sierra atravesando campos bosques. El día amaneció nublado y comenzó a llover pero el grupo estaba próximo a la masía en donde vivían, estarían al resguardo del agua o eso creían.
La primera en entrar fue Luz, por precaución había desenvainado su espada… unos segundos más tarde se escuchó el grito de la cazadora…
-¡Marior!
El hombre lobo entró rápido a la casa temiendo lo peor, pero lo único que vio era a Luz con un ataque de histeria mirando el techo, viendo como caía el agua de unas goteras que se habían formado…
-¡Os he dicho que debíais reparar el techo…!
-¿Yo?... pedidme de destripar a personas, de asesinar a bestias inmundas, de destruir un poblado… pero yo de reparar no entiendo nada…
Luz comenzó a gritar en su idioma maldiciendo.
-Solo a vos os ocurre alquilar una masía tan venida a bajo. – comentó Marior.
-Bien que no os quejáis de la tranquilidad y comodidad que tenemos aquí, además con lo que ganamos no podemos permitirnos mucho más sin levantar sospechas a las autoridades de Barcelona.
Marior al no tener argumento se quedó callado.
-Cuando vallamos a la ciudad tendré que llamar a alguien que lo arregle… solo a mí se me ocurre convivir con un hombre que tiene sus manos tan solo para destruir…
- Os recuerdo que no soy un simple hombre… soy un licántropo…
La mujer volvió a emitir un grito y lanzó un jarrón hacia Marior, el cual lo esquivó.
Segundos más tarde entró Emilie, con su típica tranquilidad vio el techo y dijo antes de irse a su habitación…
-Se arreglara, no os preocupéis, hay peores cosas en las cuales debemos enfocar nuestra atención. Si aún estáis alteraos os recomiendo un buen moscatel para relajaos… yo me iré a dormir, no hagáis ruido.
Hacia el mediodía el grupo fue hacia la ciudad. Se encontraron con Rodririco en la puerta de una taberna que era atendida por Sabrina, una conocida de Marior, un lugar en donde podrían hablar con tranquilidad.
-¿Fani cuando vendrá? – preguntó Luz.
-Ya sabéis cómo es ella, siempre se toma su tiempo.- respondió Rodririco.
-Pero la hemos citado para el mediodía…
-Yo debería comprar algunas cosas al mercadillo, acompañadme. – dijo Marior
Los cuatro estuvieron hasta tarde en el mercadillo perdiendo la noción del tiempo. Volvieron a la taberna y después de unos quince minutos vieron aparecer a la Cortesana.
-Disculpadme amigos míos, entre que solucionaba algunos problemas en mi trabajo y me arreglaba un poco se me ha hecho tarde… pero esta vez he tardado menos que otras veces.
-Si esperar cinco horas llamad tardar menos…
Los cinco entraron a la taberna y se ubicaron en una parte en donde casi no podían ser vistos por las demás personas… pidieron jarras de cervezas, menos Fani la cual odiaba esa bebida y comenzaron a hablar.
-Me ha comentado Pau lo de esta noche… fue una suerte que haya mandado a Pau a buscaros… - comentó Rodririco.
-Gracias por actuar con presteza amigo mío, si Pau no hubiera llegado con su mapa hubiéramos caído en la trampa de los licántropos.
-¿Y qué están haciendo aquí? – preguntó Fani.
-Vienen a darme muerte, a ellos no les ha agradado que haya hecho una alianza con una mujer vampiro y una cazadora, no perdonan mi deserción de la manada.
-Recordad que también están los vampiros que me buscan a mí también para obtener información sobre los licántropos. – añadió Emilie.
-En mis últimos viajes a Francia, a mi pueblo, además de participar en festines de sangre he recabado información acerca de los Jefes Vampiros, han movilizado a sus mejores hombres para capturarme, por suerte tengo infiltrados entre sus líneas que me han avisado a tiempo para poder escapar.
-¿Alguien más que nos persiga? – preguntó Luz mientras que se bebía su segunda jarra de cerveza.
-Sí, la Santa Inquisición. – dijo Fani creando un silencio incomodo. –En la ciudad han llegado un grupo de emisarios que ha enviado la Santa Sede para interrogar a la Cazadora, piensan que ella tiene vínculos con las criaturas de la noche y que su poder deriva por adoración al diablo.
-¡Seguimos sumando amigos! – comentó sarcásticamente Marior.
-Fani, pide otras cervezas a Sabrina. – dijo Luz después de terminar su segunda cerveza.
La Cortesana se acercó hacia donde estaba Sabrina cuando vio entrar a tres hombres fuertemente armados, con trajes negros de cuero que se acercaron también hacia donde estaban ellas. Uno de de los hombres le sonrió a la Cortesana y luego le preguntó a Sabrina con un acento italiano.
-Estamos buscando a la cazadora, nos han dicho que está aquí.
Sabrina miró a Fani y al ver el rostro de terror que esta tenia, dijo…
-Suele venir por aquí, pero hoy no ha llegado, estará cazando alguna criatura maligna.
-Entonces serviros ocho cervezas, la esperaremos aquí.
Mientras que los tres hombres pedían, otros cinco vestidos de la misma forma entraron al local.
Fani, se dio media vuelta y uno de los hombres la cogió fuertemente de la mano.
-Disculpadme Señora, acaso sabéis algo de la cazadora…
-Solo rumores… lo que sabe todo el mundo, que es una mujer muy fuerte y que odia a las bestias de la oscuridad… ¿Por qué os interesa saber de ella?
-Somos enviados del Papa, necesitaríamos hablar con ella.
-No sé a dónde se encuentra, pero si sé algo os aseguro que os diré… - se dio media vuelta pero fue detenida nuevamente por el hombre
- Podéis decirme vuestro nombre, he notado que tenéis un acento italiano.
-Soy la Condesa Fani de Sicilia…

La mujer una vez que se deshizo del hombre fue rápidamente hacia sus amigos… debían escapar del lugar cuanto antes…

Esta historia continuara…

viernes, 13 de noviembre de 2009

El mapa mágico de Pau (Capítulo 2)

Marior en su forma de humano iba conduciendo el carruaje, atravesando un bosque frondoso. La noche estaba casi próxima por eso conducía con muchas precauciones, además sabía que en cualquier momento bandidos le podían sorprender. Se dirigía hacia Barcelona a ver a su amiga Fani, una cortesana del Reino de Sicilia que vivía en un lujoso palacio en la ciudad. Ella se encargaba de algunos negocios, algunos no tan legales.
En cierto momento los sentidos de Marior se alteraron, percibiendo peligro. Detuvo el carruaje.
Un jinete encapuchado llegó hasta el lugar, pero no encontró al conductor, por eso se acercó más y cuando estuvo lo suficientemente cerca, Marior saltó sobre él, derribándolo del caballo.
-¡Deteneos! Soy Pau…
Marior no había escuchado y seguía golpeando al hombre…
-¡Deteneos de una vez!... que soy Pau…
Al reconocer la voz se detuvo y se alzó del suelo, luego extendió la mano al hombre encapuchado.
-Casi me matáis del susto Pau…
-Y vos casi me matáis a golpes… eso es aún peor… - decía el hombre mientras se sacaba de encima algunas hojas que se le habían quedado en la ropa.
-¿Qué hacéis aquí?, ¿no debíamos encontrarnos en Barcelona?
-Me ha enviado Rodririco, corren noticias de que un grupo de bestias está sembrando el terror. Dicen que bajaron desde los países del norte y ya atravesaron toda Francia… las últimas noticias del paradero de estas bestias es en Toulouse. Rodririco cree que por la descripción que dieron son licántropos y que por lo visto vienen hacia aquí, ¡a buscaros…!
-Aún no entiendo porqué Rodririco os ha enviado, podía habernos informado también por medio de las piedras mágicas…
-Como conozco el terreno creyó que era el más indicado…
-¿Vos conocéis el terreno? Si os perdéis en vuestra propia casa, lleváis viviendo toda vuestra vida en Barcelona y aún os cuesta encontrar el puerto… - dijo jocosamente Marior.
-Os olvidas que tengo mi mapa mágico… con él encuentro la salida de cualquier terreno en cualquier país.
-¿Cuándo piensa Rodririco que llegarán los licántropos a Barcelona?
El último rayo de luz abandonó el cielo y dejó paso a la oscuridad de la noche, unos aullidos resonaron en todo el bosque…
-Creo que eso responde vuestra pregunta… ¿Y las mujeres?
-Estaban durmiendo en el carruaje, ya sabéis que vivimos en horarios diferentes…
Los dos hombres se voltearon al escuchar cómo se abría una de las puertas del carruaje… era la cazadora que bajó y comenzó a estirarse…
-Esto no es Barcelona, ¿por qué nos paramos?, y ¿qué hace Pau aquí?
-Recoged vuestras cosas y despertad a Emilie, tendremos que escapar cuanto antes de este bosque.
Los aullidos se hicieron más cercanos, los caballos comenzaron a ponerse nerviosos y a relinchar. De la inmensa oscuridad aparecieron tres licántropos, uno saltó sobre el carruaje, otro esperó entre las ramas de unos árboles, mientras que el tercero se lanzó hacia los dos hombres. Marior empujó a un lado a su amigo Pau y recibió de lleno la embestida de la bestia que lo lanzó a varios metros. Mientras tanto la cazadora se encontraba luchando con la bestia encima del carruaje, se defendía dando latigazos, y trataba de herir al animal con su espada, pero la bestia era ágil y a su vez lanzaba punzantes ataques con sus garras.
Pau veía como el licántropo se acercaba con toda la furia para matarlo pero fue interceptado en el aire por otro licántropo, en realidad era Marior que sujetaba fuertemente con sus mandíbulas el cuello de su rival.
La bestia que se encontraba sobre las ramas se lanzó sobre la cazadora, iba a caerle sobre su espalda si no hubiera sido por la intervención de Emilie que disparó una saeta de punta de plata hiriendo al licántropo en el hombro, el cual huyó… después ayudó a su amiga Luz a deshacerse de su contrincante, cogió su espada y rebanó el cuello de la bestia.
Por su parte, Marior estaba arrancando el cuello de su adversario, una vez que terminó de aniquilarlo se acercó hacia Pau y le extendió una garra para levantarlo del suelo.
-Por suerte sois mi amigo, aún no puedo acostumbrarme a vuestro aspecto.
-Debemos irnos cuanto antes de aquí, no creo que el resto de la manada esté muy lejos… guíanos con vuestro mapa, en la ciudad estaremos más seguros…

viernes, 6 de noviembre de 2009

Luz, la cazadora (capítulo 1)

Era una época turbia en el mundo, la barbarie, la guerra y la destrucción estaban por doquier. Los seres de la oscuridad recobraron fuerza. Los señores feudales intentaban mantener el orden pero se hacía siempre más difícil.
Varios poblados y pequeñas ciudades habían sido atacados por bestias, las autoridades no podían detenerlas, se escondían bajo el amparo de la noche. Hombres y mujeres morían mordidos por seres indescriptibles. Los habitantes de la comarca vivían con miedo, pedían ayuda a su Señor Feudal, el cual no encontraba respuesta. Había enviado a sus mejores caballeros, los cuales nunca volvieron con vida.
Hasta que un trovador llamado Rodririco dio una esperanza a los pobladores del lugar. Anunciaba las proezas de una valiente cazadora de demonios llamada Luz, una guerrera vasca, de fuerza sin igual. El Señor Feudal rápidamente mandó llamar al trovador, preguntándole el paradero de esta mujer.
Rodririco le dijo que sólo a través de él podían contactar con la guerrera pero los servicios de Luz eran elevados. El Señor Feudal habló con sus consejeros y sabiendo que no tenía más opciones decidió acceder a las peticiones.
Al este del pueblo, en plena noche de luna llena se escuchó el aullido de un lobo. Los campesinos dieron una alerta y se prepararon con antorchas, hachas y espadas. Sobre sus cabezas se alzó una figura oscura. Cogió a un campesino y lo arrojó muy lejos. Los demás fueron a socorrer a su compañero, al llegar pudieron ver a una mujer de ojos claros y piel blanca mordiendo el cuello del hombre, alimentándose de su sangre. Uno de los campesinos se dispuso a lanzarle una saeta con su ballesta... la tierra comenzó a temblar y una bestia enorme y peluda saltó sobre el ballestero y arrancó un pedazo de su cuello de un mordisco… los demás hombres escaparon.
De la misma oscuridad apareció otra mujer, vistiendo una camisa blanca ajustada y unos pantalones de cuero negro. Iba armada con un hacha con la cual empezó a pelear contra el inmenso hombre lobo. Pocos testigos veían como la mujer desplegaba toda su bravura contra la bestia que no se intimidaba y volvió a arremeter contra la mujer logrando que perdiera el hacha. Luz desenvainó su espada y cuando el hombre lobo se disponía a atacarla nuevamente lo mató clavándole la espada cerca del corazón.
Mientras se acercaba a la bestia Luz fue sorprendida por la mujer vampiro, pero antes de que lograse morderla sacó velozmente la espada del cuerpo del lobo y se la clavó a la mujer, haciendo que desapareciera en el aire…
Los hombres se mostraron felices, agradecieron a la cazadora y cuando se disponían quemar al animal, Luz los detuvo, quería llevárselo como trofeo, pidió que le dieran una carreta y se perdió entre los bosques…

-¡Casi me habéis matado!
-¡Siempre con quejas!… sois insoportable, “que casi me matáis”, “que estáis cansado por tanta lucha”, “que el mundo es injusto”, “que tenéis siempre hambre”, “que aún no habéis encontrado una mujer que os satisfaga”… sois una queja constante…
-Pero esta vez casi me claváis la espada de verdad…
-Sólo os he hecho una pequeña herida, cuando volváis a vuestra forma humana os curaré…
El hombre lobo emitió un aullido de furia.
-Dejad de hacer eso, podríais delatar nuestra posición. ¿En dónde está Emilie?
-Está durmiendo, ya sabéis… ella come y duerme, se emborracha de sangre y duerme, desaparece varios días yendo a festines de sangre y después cuando vuelve está 4 días para recuperarse… ¿De Rodririco sabéis algo?
- Aún nada, le he dado lo que le correspondía de dinero y ahora debe estar viajando hacia el siguiente poblado para recabar información. Espero que lleve consigo la piedra mágica que nos dio la hechicera Fiola para que se comunique con nosotros.
-Yo sólo espero que no se comunique cuando esté durmiendo o cuando recién me despierto… se queda horas haciendo ruido y emitiendo luz esa piedra maldita, que envíe una paloma mensajera como hace todo el mundo…
- Dejad de quejaos e iros a dormir, mañana por la noche tendremos que aterrorizar a otro pueblo…

Esta historia continuará…


mac
Frases que salen de nuestro cerebro estan regidas por un pequeño ser que se encuentra en la oscuridad de nuestra psiquis... eso es peligroso porque lo que busca este personaje es llegar a zonas frescas donde poder controlarte...

El lado oscuro del negro